miércoles, 22 de febrero de 2012

DE CUANDO SOMOS NADA MÁS QUE SOMBRAS Y MIEDOS. POLVO AL POLVO, Y CENIZAS A LAS CENIZAS.


Llegados a éste, el preciso momento en el que acaba la jornada que da paso a la Cuaresma, época cristiana por excelencia en la medida en que es la elegida para ser consagrada al sufrimiento, como sabéis el catalizador máximo que las religiones erigen en definitivo consolidador de las prebendas elegidas en pos de los grandes premios que se prometen a sus fieles, eso sí sujetando su disfrute a la inexcusable necesidad de haber muerto previamente, comprobamos, de pasada eso sí, dónde radica el motivo por el cual la tradición cristiana “ha permitido” la supervivencia de la que puede considerarse como una de las pocas, si no la última, de las fiestas paganas que ha sobrevivido al trauma cultural que el Cristianismo ha supuesto, por los siglos de los siglos.
Precisamente, es muy posible que el motivo según el cual la fiesta sobrevive, haya que buscarlo, precisamente, en el hecho de que al final, sea Doña Cuaresma la que vence, arrastrando de nuevo a Don Carnal al buen camino, alejándole del desenfreno que en esencia desarrolla el carnaval, que a estas alturas ya ha llegado a su fin.
Un carnaval que, por otro lado, se constituye como el gran canalizador de las tensiones humanas. Por definición, el símbolo de orden y control en el que se constituyen las estructuras sociales, una vez reconocida su incapacidad para hacer frente a las obligaciones que de todo esto se derivaban en tanto que no disponen de los mínimos medios imprescindibles, ceden su autoridad, y por ende su voluntad, a la única estructura que por aquél entonces ya disponía de los medios, a saber, la Iglesia. Una Iglesia que, por otro lado, rápidamente comprende que para mantener el orden, o la aparente ilusión de la existencia del mismo, no le será suficiente con abusar de la fuerza, o aprovechar la ventaja que le proporciona el analfabetismo imperante en las masas, inexcusablemente necesitará de hacer una especie de cesión de autoridad que se manifiesta en la reconducción de la festividad de las Saturnalias Romanas. Una fiesta en la que el desenfreno sirve para soliviantar primero a las masas que, pasado el atracón, vuelven sumisas al redil, agradecidas tras la experiencia de que incluso se endurezcan las penas de las que eran víctimas.

Te marco con ceniza, para que no olvides que polvo eres…

Mas en esta ocasión las calendas han sido un poco traviesas. Así, a hurtadillas y casi sin quererlo, nos metemos de nuevo en las conmemoraciones del funesto 23-F. Un nefasto día que, en este caso y por primera vez en bastantes años. Transcurrirá con La Derecha en el Poder. Una Derecha, representada en el Partido Popular, que se verá una vez más a lidiar con la insidiosa obligación que a menudo en Política se da, de tener que contentar a todos, a pesar de que sus objetivos puedan llegar a ser abiertamente enfrentados. En un interesante artículo publicado el pasado sábado en el Diario El Mundo, dos prestigiosos estadistas, miembros honrosos de la categoría del mencionado periódico, y por ello nada sospechosos de rojerío, llegaban a la, a mi entender inefable conclusión, de que el porcentaje de voto de ultraderecha que ha sustentado entre otras la reciente victoria del Partido Popular en España, supera ya el 26.9% de su electorado.
Eso suele pasar cuando el sálvese quien pueda te lleva a poner una vela a Dios, y otra al Demonio.

Acudiendo tan sólo a la regla de atribución de formas y fondos, cierto es que algunos esperábamos un giro en la intensidad con la que se llevarían a cabo los comentarios relativos a eso, a la forma y al fondo de las relaciones y consecuencias de los actos acaecidos en el transcurso del intento de Golpe de Estado. Evidentemente, semejantes comportamientos no suscitan los mismos comentarios entre las derechas, que entre las izquierdas. Sin ir más lejos, los respectivos acólitos, que en el caso de la derecha son identificables sin el menor esfuerzo entre Iglesia y elemento castrense, bien podrían hoy, sin el menor esfuerzo, arrojar luz sobre el asunto. Sin embargo, hemos de reconocer que no ha hacho sino sorprendernos la fuerza con el que éste cambio en la dirección de las acusaciones se ha llevado a cabo. Así, elementos cercanos no han dudado en atribuir, también a la izquierda, la culpa relativa a las circunstancias en las que el conato se llevó a cabo. Y citan para ello una determinada obra, escrita por un determinado autor. Estimados señores, sin el menor ánimo de ofensa, creo que la práctica totalidad de la literatura obrante al respecto, describe los acontecimientos de manera bien distinta. Además, convendría no olvidar que la mano izquierda de Dios, el ejecutor del acto, está plenamente identificado en todos los conceptos. ¿Por qué no van y le preguntan?
Acudiendo de nuevo a la estrategia según la cual los gritos agrandan la verdad, citando de memoria el Antiguo Testamento, cuando la ira de Dios decida caer sobre la ciudad de Jericó, el populus ha confundido al ejecutor de la mencionada. Así, no fueron las trompetas las que demolieron las murallas. Las trompetas tan sólo se hacían sonar para mantener en secreto la pronunciación que de el verdadero nombre sagrado de Dios, el Sumo Sacerdote hacía, provocando con ello la caída de las murallas, en tanto que las trompetas mantenían éste nombre, y por ende la verdad, alejado del oído del pueblo. ¿Es así como suenan las nuevas trompetas?

Y siguiendo con las maldades que las calendas llevan implícitas, resulta curioso como este jueves, 23 de febrero, es también el elegido para desarrollar el último acto de los tres de los que se compone la Tragedia del Juez Garzón. Éste jueves, los órganos conceptuales preceptivos, borrarán al juez de su condición, privándolo de la capacidad de administrar justicia. Será por ello un buen momento para recordar ese consejo que la semana pasada nos daban como país desde la Sociedad de Naciones Unidas, según el cual parecía que el Estado Español debería de revisar las condiciones en las que se aplicó la famosa Ley General de Indulto y Amnistía.

A propósito, Garzón ha amenazado con dedicarse a la Educación. Creo que no han medido bien el golpe.

Aunque para asistir a una demostración práctica de cómo en una oración se pueden conjugar términos aparentemente antitéticos tales como golpes y educación, la que se ha dado en Valencia. De verdad, qué orgulloso ha de sentirse el Insigne César cuando ve como se desarrollan los acontecimientos en la que ha sido una de las provincias más boyantes y primigenias de su gobierno, incluso en las épocas en las que tan sólo era un senador aspirante al cargo de Emperador, procedente de una de las provincias periféricas del Imperio.

Resulta maravilloso comprobar cómo se gestionan las crisis. He aquí a los nuevos paladines, los que supuestamente han de llevar a cabo las acciones encaminadas a devolvernos a la senda del progreso. Lástima que una vez más las relaciones entre causa y efecto difieran de manera ostentosa.
Un Jefe de Policía que califica de enemigos a integrantes de esa población a la que al Menos aparentemente ha de defender. Una Delegada de Gobierno que a estas alturas todavía no ha presentado su dimisión. Un Sindicato, como el Unificado de Policía que hoy mismo ha tachado de cobarde la actitud del Gobierno, ¿Qué es lo que se espera mañana, que pidamos la dimisión del Ministro del Interior? Las protestas de la semana pasada ya han constituido para éste Gobierno un récord de precocidad en lo atinente a revueltas populares. Tal vez de verdad estén opositando a ver la dimisión necesaria de un ministro más rápida de la Democracia. Todo está por ver, como lo que harán después de aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

Y todo esto cuando la Jefa de la Guardia Pretoriana dice a voz en cuello qué, para ella sigue pesando más la voz de los cinco millones de parados, que la de los que se pongan detrás de una pancarta. ¿Será por eso que abogan por retirarles el subsidio de desempleo?

Para aquéllos que se sienten engañados, los que “nosotros no votamos a la Derecha para esto”, recuerden, ahora con éstos bueyes hemos de arar.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 15 de febrero de 2012

DE CUANDO LO ÚNICO NO REPROCHABLE ES, PRECISAMENTE, LA COHERENCIA.


Y los días transcurren, y ese transcurrir se convierte en la imagen del paso natural del Tiempo. A éstas alturas, lo normal sería poder enunciar, entre las bondades alcanzadas antes del cumplimiento del I Trimestres del Año Mariano, la consecución de la aprobación exitosa de los a todas luces imprescindibles Presupuestos Generales del Estado, así como de otras numerosas por imprescindibles leyes de carácter estructural. Sin embargo, hemos hablado de un natural transcurrir qué, en este caso, se ve obstaculizado por la aparición de elementos no contemplados en un primer momento, como son la convocatoria de Elecciones en Andalucía, o la salida de pata de banco protagonizada por CASCOS en Asturias.
Constituyen éstas dos realidades, aparentemente separadas a priori, carta de consecuencia común en tanto que el estudio conjunto de ambos factores permite la constatación de un hecho común, que se manifiesta con más realidad si cabe en Andalucía. Una realidad inexorable cual es la de rebelarse como última ocasión que algunos, como ARENAS tienen para “acabar sus días en Política” siendo “algo”. Ahora o nunca, vamos.
Y con semejante papelón, ¿Alguien se imagina al Partido Popular llevando a la Cámara Baja la Ley de Presupuestos antes del 25 de marzo, y luego esperar sinceramente que ARENAS gane en Andalucía? La situación sería, verdaderamente, de traca.

Llegados a éste punto, los que lean las presentes líneas con marcado talante crítico, dirán que ya estamos especulando en relación a un texto resolutivo del que al día de la fecha, no tenemos constancia expresa alguna. A todos esos, les diremos que, en éste caso, tienen toda la razón.
Así, empezando por el final, les diremos que, efectivamente, a las alturas que nos encontramos, resulta realmente incomprensible que el ejecutivo no haya tenido reaños para enfrentarse a las consecuencias de aprobar el texto de Presupuestos que tenga en mente. Si hacemos caso, en otro alarde de valentía, al Sr. Presidente del Gobierno, cuando todavía no lo era, expuso en el medio de comunicación por excelencia, a saber TVE, la tesis aparentemente indiscutible según la cual …no tener a estas alturas alguna noción clara de hacia dónde han de tender los presupuestos, sería un ejercicio de verdadera irresponsabilidad. ¿Es que acaso son tantas las cuentas que hay que hacer? No le pedimos la resolución de El Gran Capitán. Pero hombre, entre usted y yo, seguro que si nos los proponemos, somos capaces de encontrar un justo término medio, aunque sea mediante el empleo de calculadora.

En lo concerniente a lo de especular sobre el contenido del texto, les diremos qué, a las alturas alcanzadas, no es necesario especular, máxime cuando el Gobierno se ha vuelto tan predecible. Rutinario, diría yo. Resulta evidente cómo, no se trata ya de seguir un programa electoral del cual por cierto, casi nadie tuvo constancia mientras duró la Campaña Electoral; se trata sencillamente de exponer con ánimo y beligerancia social, todos y cada uno de los paradigmas sintagmáticos que configuran el espectro ideológico de la Derecha Cavernaria Española, esa que hoy por hoy viene representada por el partido que ostenta el poder.

La Justicia Retributiva, a saber, el “tanto tienes, tanto vales”, queda perfectamente ejemplificada en la desigualdad que se manifiesta en la última modificación de Ley del IRPF. La vuelta a los cánones tradicionalistas, es el ley motiv presente en controversias provocadas en cosas como la reforma de la Ley del Divorcio, o el asunto de los matrimonios entre parejas del mismo sexo. El abrazo canónico para con la Conferencia Episcopal, se pone de manifiesto en la forma de llevar el asunto de la Ley sobre el Derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo; hecho éste que se da así mismo la mano con la idiosincrasia seguida a la hora de arrebatarnos el derecho a recibir una Educación de calidad, hecho éste que ha tenido su mejor ejemplo en la forma con la que se ha tratado la figura de Educación para la Ciudadanía a la hora de justificar la Reforma de la Ley Educativa.

La verdad es que los pocos ejemplos citados, tomados a vuela pluma, sin muchos esfuerzos, y sin tener que recurrir a ninguna clase de análisis complicado, vienen a poner de manifiesto dos hechos de carácter imprescindible.
Por un lado, es evidente que D. Javier tiene un claro problema.
Por otro, y en el caso que nos ocupa más serio si cabe, La Derecha Española no está sino haciendo aquello para lo que se le ha votado. Y lo peor de todo está en que, si nos esforzamos un poquito, detrás de sus políticas no podremos sino constatar los procedimientos y consecuencias, aumentados en la proporción ideológica justa que como tal Partido Conservador les corresponde, de las políticas desarrolladas en los últimos años de ejercicio del Partido Socialista en el Gobierno. Y eso constituye la consecución expresa de la muerte sobre el papel de la convicción de que la salida de la crisis es viable mediante el desarrollo e implantación de medidas socialistas, cuando no abierta y radicalmente de izquierdas.
Y es ahí donde se manifiesta el verdadero triunfo de la Derecha. No en su aplastante triunfo electoral, ni siquiera en la abrumadora traducción de ésta victoria en los casi 190 Diputados en el Congreso de los Diputados. El verdadero triunfo se pone de manifiesto en haber logrado implantar en la población la perversa convicción de que para salir de ésta resulta imprescindible dejarse cosas por el camino. Se empieza por dejarse el puesto de trabajo, para acabar pagando por trabajar. Se empieza por aceptar bajadas de sueldo, para acabar aceptando bajadas de…dignidad.
Y encima han logrado convencernos de que nos hacen daño, pero lo hacen por nuestro bien.

Todos conocemos los Conceptos, Procedimientos y Actitudes, mediante los que se desarrollan las Políticas de la Derecha: En el terreno de la Economía, adopción de medidas de Liberalismo a ultranza, encaminadas a justificar en criterios exclusivamente de mejoras de las condiciones del Capital, todas y cada una de las realidades que nos son propias. En términos de Sociedad, todo viene encaminado a promover el arraigo de la diferencia de clases, amparado y desarrollado en la implantación de un pensamiento (de ahí lo imprescindible que resulta una rápida y briosa Reforma Educativa) encaminada a implantar la “creencia” de la Justicia Meritocrática (el Ministro de Educación acaba de hacer públicos los nuevos criterios para acceder a las Becas de Estudio). En el terreno de la Política, es el Sr. Presidente en persona quien está encargándose de ejemplificar los nuevos modelos. Así, Europa se entera, aunque sea mediante el uso de mentiras, de las medidas a tomar, antes que el Parlamento Español. Y en Religión, para qué hablar, el nuevo pensamiento único, que en el caso que nos ocupa adopta la forma de pensamiento reaccionario en cuanto se plantea la posibilidad de tener en cuenta que en España existe un población que practica una confesión religiosa distinta a la generalizada ultracatólica, les lleva a mostrarnos las uñas. Como muestra, un botó, se acaban de hacer públicos los últimos datos, según los cuales doscientas mil personas más marcaron en su Declaración de la Renta la casilla de la Iglesia Católica.

Decía el prestigioso filósofo Geraldine Recure, que así queda inexorablemente claro que esperanza y miedo no pueden jamás ir de la mano.

Aquí y ahora, todos sabemos que nos va a doler. La única cuestión pasa por la constatación manifiesta de la intensidad del dolor que, inexorablemente hemos de padecer.

En cualquier caso, y como hoy decía en su columna el nunca suficientemente considerado cronista de las ideas, en ese su altar una vez superada su adicción al ángelus en la Cadena Cope; D. Federico Jiménez lo Santos…una cosa queda clara, y es que éste puede no ser sino otro ejemplo de esos en los que en España estamos tan habituados, de toparnos con otro iletrado de izquierdas.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

jueves, 9 de febrero de 2012

DE CUANDO LOS HIJOS DE LA OSCURIDAD MANEJAN MEJOR LOS INSTRUMENTOS QUE LOS PROPIOS HIJOS DE LA LUZ


Esta frase, empleada por Rosa DÍEZ hace algunos meses, y en su caso también referida a un asunto relativo a la judicatura, si bien en aquel momento emitida en un contexto muy diferente, puede ser traída hoy de nuevo a colación una vez que hemos conocido la primera de las que sin duda serán recordadas como Sentencias Contra Garzón. En resumidas cuentas, once años de inhabilitación por las escuchas a los testigos de la trama del PP valenciano.

No vamos a someter a consideración la sentencia. En el preciso instante en que caigamos en la trampa de cuestionar la forma o el fondo de nuestro Estado de Derecho, estaremos dando el primer paso de ese camino sin retorno en el que se convierte atacar los pilares que conforman nuestra estructura como país. Dicho en lenguaje adecuado, si en los tiempos actuales, o sea, conforme a la legislación actual, los asuntos atribuidos al juez son constitutivos de delito, pues entonces no cabrá sino asumir como tal la sentencia. Dicho de otra manera, con estos bueyes hay que arar.
Sin embargo, no es menos cierto que, sin caer en la tentación de criticar la sentencia, sin considerar si existen o no circunstancias según las cuales resulta sencillo comprobar cómo determinados actos pueden ser justos, sin ser por ello legales; bien podría darse el caso, a la vista de los acontecimientos, de que a estas alturas resulte imprescindible revisar el patrón según el cual lo justo puede o no diferir de lo legal.
Porque, resulta en cualquier caso muy llamativo que el pronunciamiento de ésta sentencia se lleve a cabo justo al día siguiente de que quede visto para sentencia el otro gran caso en el que GARZON se encuentra inmerso. ¿No será acaso que hay que dejar atado y bien atado el asunto? Más bien parece, y en este caso empleo el lenguaje de la calle, que hay que asegurarse de que, literalmente de esta no se escape. En resumidas cuentas, sentenciarle por el asunto del franquismo es algo que, afortunadamente, queda fuera de las capacidades técnicas de la actual judicatura. No se trata desde luego de falta de medios, ni mucho menos de ganas. Se trata de que, en un momento como este, sí, que nadie tenga que pensar en exceso, me refiero al momento de la Derecha en el Poder, con la Ultraderecha Católica y Reaccionaria haciendo los coros; puede ser demasiado clamoroso marcarse una sentencia de culpabilidad, de la que se puedan dirimir consecuencias realmente graves, en definitiva por remover algo más que conciencias.
A propósito, ésta misma semana el Washington Post ha publicado una editorial en la que se llamaba abiertamente a la revolución una vez que en principio quedaba demostrado que en España podíamos volver a la Inquisición.
Pero que nadie se preocupe. Los Salvadores de la Patria, esos ingentes editorialistas que publican en ese diario que es más grande que el País, aunque más pequeño que la Galaxia, han salido raudos a poner las cosas en su sitio, o lo que es lo mismo, a clamar que de nuestras miserias ya escribimos los de dentro, que no necesitamos que vengan de fuera a escribimos los epitafios. Lo permitimos en relación a la Historia de La Guerra Civil, y todavía estamos pagando las consecuencias.
Cono consecuencias traerán, que a nadie le quepa la menor duda, las palabras, o mejor dicho los silencios, que al respecto de la Reforma Laboral se traen el Gobierno, y su responsable directa en éste caso, la Sra. BÁÑEZ. A la Señora Ministra, o tal vez debería decir a la Señora Tecnócrata, le han enseñado muy bien las reglas del discurso. Debería decir que le han enseñado perfectamente las reglas del silencio. Aunque, !qué demonios¡ No debería sorprendernos semejante hecho una vez que de su práctica rutilante el Partido Popular ha obtenido una holgada mayoría absoluta parlamentaria.

Sin embargo, acudiendo de nuevo a los ingentes editorialistas de El Mundo, extraemos la conclusión de que la Sra. Ministra ha rescatado de los tiempos republicanos los métodos retóricos propios, según los cuales la menos mala de las maneras de mantener a distancia a la prensa pasa por amenazar con la expulsión fulminante (mostrarle la roja directa vamos) a cualquiera que ose bostezar en el transcurso de sus exposiciones de marcado carácter técnico. La bomba vamos.

En cualquiera de los casos, si bien no es falso que el algunos momentos tan sólo con sentido del humor, pensando que muchas de estas cosas son de chiste, es como podemos afrontar por ejemplo el procedimiento mediante el que éste Gobierno se está manejando en lo atinente a la Reforma Laboral. Una vez superado el debate suscitado en torno a si el despiste del Sr. Presidente con el holandés y la cámara indiscreta de por medio fue o no una improvisación a lo W. CHURCHILL, a día de hoy no se nos ha podido probar lo contrario, lo único que nadie ha querido demostrar es si la amenaza de convocatoria de huelga general llevada a cabo por el Sr. Presidente está justificada a partir de la convicción de que el nuevo marco que regirá las relaciones profesionales, y que a propósito se aprueba esta viernes, va a remover conciencias.
En cualquiera de los casos, no es sorprendente. De nuevo, el silencio como herramienta política. Otra prueba más de que éste señor va a reescribir los manuales de Ciencias Políticas.

Retornando a la seriedad, magnifica resulta en cualquier caso una vez más la labor de alienación y descentralización mental llevada a cabo por las estructuras afines al Gobierno, las cuales constituyen el verdaderamente válido brazo de la Derecha.
Me estoy refiriendo a esos movimientos que, a través de titulares como los recién aparecidos en El Mundo ésta misma semana, “...la mayoría de los trabajadores están dispuestos a trabajar por menos del Salario Mínimo Interprofesional” o “...los trabajadores asumen los 20 días por despido”.
Lejos de aspirar a perdernos en asuntos meramente filosóficos, la verdad es pasa porque una de las pocas cosas que a esta hora aparece sobradamente demostrada, es la que afirma que la sempiterna dialéctica existente entre las dos fuentes que sustentan la lucha Capitalista, a saber Capital y Proletariado, aparece cimentada en la realidad según la cual el Trabajador ha de mantener viva la tensión dinámica mediante la permanencia de principios estructurales tales como los que aseguran que lo único que le iguala al tenedor del Capital en el Binomio Capitalista, es que él y no otro, posee la fuerza del trabajo, siendo precisamente el suelo que obtiene por el precio de ésta, lo que constituye el pago,elemento éste alienador por excelencia.
Llegados a éste punto, es cuando comprendemos definitivamente el grado de perversión al que nos encontramos sometidos. Comprobamos cómo una vez más las estructuras afines al Capital se preparan de nuevo el terreno para una más, que seguramente tampoco será la última, de las incursiones encaminadas a destruir el conocido como Estado del Bienestar. Ese por el que otros tanto han luchado, y que como otras muchas cosas, el mero transcurso del tiempo parece abocar a su desaparición, en tanto que parece como si todos hubiésemos asumido que es mejor así.

Y en la base de todo esto, el razonamiento que convierte en definitiva la certeza de que ya nada volverá a ser igual, aquélla según la cual los propios alienados han aceptado éste estado en toda su extensión. No se trata ya de que no opongamos resistencia a las barbaridades que se están cometiendo. No se trata ni tan siquiera de que no nos quejemos cuando nos hieren. Se trata en definitiva de ver como llegamos a aceptar sin muestra de desasosiego alguna la convicción de que los responsabilidad del actual estado de las cosas está en nosotros.

La muestra evidente de que la alienación ha triunfado, pasa por comprobar como todo esto ha alcanzado el calificativo de hilarante.


Luis Jonás VEGAS VELASCO

miércoles, 1 de febrero de 2012

DE CUANDO EL MANEJO DE LOS TIEMPOS RESPONDE EN SÍ MISMO A LAS CUESTIONES QUE LE SON PROPIAS.


Nos despertamos un día más, con la certidumbre de que éste será, qué duda cabe, otro día de cambios prometedores dentro de la batidora de la actualidad en la que se ha convertido, hoy por hoy, el ejercicio de la Política Activa.
Una de las pocas exigencias básicas que se ha mantenido inalterable pese al devenir de los tiempos en lo concerniente al ejercicio responsable de la Política, pasaba por el buen manejo de los tiempos. A saber, esa cuestión imposible de definir en tanto que constituye algo no aprensible ni enseñable, esto es por tanto algo que tan sólo puede esperarse forme parte del acervo actitudinal del elemento, o lo que es lo mismo, como diríamos hoy en día, encomendarnos a que el agente político en cuestión “venga con ello de serie”.
Por ello, en lo que a ésta cuestión responde, el ganador de la carrera es, sin ningún género de dudas, el Sr. GALLARDÓN.
¡Qué orgulloso hay que estar! Sin duda, todos sus viejos profesores han de verse retratados con orgullo en su pupilo. De verdad, ¡Qué magnífica idea! ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie? Dar a problemas nuevos, soluciones viejas, o cuando menos antiguas. Porque esto es tan sólo lo que se atisba una vez retirada la paja de esa batería de propuestas que se resume, más que en una idea, en una manía persecutoria. Aquélla que se desprende de la necesidad de recuperar España, la España propia de los tiempos prefelipistas, a saber la España de 1985. Ya saben, aquélla España que para algunos constituyó el último vestigio de lo que todavía podía optar a la salvación.
Y así, sumidos en la bacanal de la paradoja que supone buscar en el pasado los designios del futuro, nos llevamos por delante la Ley del Aborto, Amenazamos con pasarnos por la tabla la legislación de Divorcios, y, no contentos con ello, las espadas liberales comienzan a refulgir. La semana pasada fue la convicción de que a partir de segunda instancia habrá que ir con dinero, de lo contrario no se podrá recurrir; y en ésta misma semana se desmarca con la genialidad de que los que vayan a un divorcio arreglado, lo hagan pasando no ya por un Juez, sino por un Notario. Y estos claro, aplaudiendo la idea…lo que sea por firmar.

Sin embargo, un error de cálculo ha hecho tambalearse el ranking en lo concerniente a salidas de pata de banco llevadas a cabo además en tiempo récord. Así, los hechos vienen de manera inequívoca a constatar aquéllas que aquí pasan de comentarios a certezas. ¡Ya está hecho! ¡Aquí la tenemos! Una vez más, como ha pasado con la reforma del proceso de selección de Magistrados; lo que ni D. José María Aznar se atrevió a hacer, D. Mariano RAJOY lo ha llevado a cabo, y, qué duda cabe, en un tiempo récord. LA REFORMA DE LA LEY EDUCATIVA QUE EL PARTIDO POPULAR FUE INCAPAZ DE APROBAR EN SU MOMENTO, ES YA UNA REALIDAD.
Reiteramos, sin ánimo de ser repetitivos, que ser previsibles, lejos de constituir en sí mismo un problema, se convierte en estos casos en una bendición. Así, hasta los más simples de la caverna podemos aventurar sin dejar mucho hueco para la aventura, que en éste caso, como ocurre en otros tales como las ya comentadas modificaciones de la Ley del Aborto, o del Divorcio; el equipo ahora en el Gobierno no hace sino dar coherente respuesta al Programa Electoral qué, supuestamente, le ha aupado al poder. Dicho de otra manera, tenemos aquello que habéis votado.
Sin embargo, escuchar al Sr. CARBONELL Presidente de la Confederación Española de Familias Católicas decir que ésta reforma no hace sino afortunadamente poner punto final a años de adoctrinamiento socialista por parte de la Izquierda que ha pervertido los valores a través de la implantación de una asignatura (Educación para la Ciudadanía) que no hacía sino reducir el espacio lectivo que necesariamente hay que dedicar a otras asignaturas tales como Lengua o Matemáticas, para reducir así la distancia que nos separa del resto de países europeos; constituyen en sí mismo palabras que ponen de manifiesto cuáles son los verdaderos motivos, así como cuáles son los métodos que una vez más serán empleados por los que de nuevo se ven en la imperiosa necesidad de salvar a España, y a los españoles, de un mal del que, dada nuestra elevada estulticia, ni tan siquiera somos capaces de comprender cuando no identificar.
Sin embargo, para estulticia la de aquéllos que se empeñan en mantenerse ciegos ante una realidad europea que legisla en materia educativa implantando la obligación de implementar en los Programas Educativos de todos los países miembros una asignatura que, desarrollada de la manera que cada país crea conveniente, promueva abiertamente el desarrollo de unos valores morales consecuentes con el Proyecto Europeo, constituyendo con ello el eje vertebrador del modelo de Europa que queremos.
Seguro que para muchos de los integrantes de esas familias que desde 2007 han interpuesto las más de 55.000 denuncias que tiene el ejercicio de ésta asignatura, ha sido más cómodo interponer la denuncia, que detenerse unos segundos a leer con sus hijos el temario que constituye la materia objeto de análisis. ¡Imaginen por un segundo que encuentran cosas con las que están de acuerdo!

Sin embargo, el deterioro conceptual que conlleva el reconocimiento explícito de que a cada nuevo Ejecutivo, constituye de manera intrínseca una nueva reforma educativa, supone aceptar de manera inexorable eso que algunos desgraciadamente pensábamos de que la Educación es, en la mayoría de ocasiones, el vehículo por el que las fuerzas por antonomasia, a saber la Iglesia y el Estado, logran comunicar de manera eficaz sus mensajes, postergando sus efectos en el tiempo, puesto que no olvidemos que la Educación conlleva llevar a la práctica el aforismo según el cual, los niños de hoy son los votantes de mañana.
Curas y Obispos. Ministros y Presidentes, acaban así conformando una estructura soez, encaminada una vez más a promover el ambiente proclive para que situaciones como las que nos envuelven, y que provocan el ascenso a título de realidad situaciones que hace no mucho eran surrealistas, cuando no abiertamente hubiesen constituido un guión del genial Berlanga.
Y así, mientras de facto nos cargamos asignaturas impartidas no lo olvidemos por Profesores de Filosofía e Historia; de hecho reducimos activamente los años de educación gratuita obligatoria. Puede que no directamente, pero esto es lo que se extrae del ingente hecho que se deduce de colocar Primero de Bachillerato en el hueco de lo que hasta ahora constituía el último curso de obligatoria. ¿De qué servirá tanta excelencia a aquéllos que por su idiosincrasia decidan abandonar sus estudios? ¿Es éste otro de los ejemplos de la incipiente Teoría del Liberalismo? Ya saben, todo ese compendio que maneja de manera ultrajante términos tales como Justicia Retributiva, o el conocido “tanto tienes, tanto vales”.
Se trata en realidad, de otro de los ya conocidos apaños a la alemana. Ya sabéis, otro de los ejemplos de ese modelo conocido en Europa, y recordado por su Historia, según el cual embelesar es el paso previo para conquistar Europa.

Alemania, y el Consejo Europeo del 30 de enero. ¿Se acuerdan? Ese Consejo Europeo qué, dada su especial trascendencia justificaba, en palabras de la Señora Vicepresidenta el hecho de que, siguiendo siempre criterios de optimización política, El Sr. Presidente no compareciera públicamente hasta que no tuviera nada relevante que decir. Y yo pregunto, será relevante la consigna que Berlín le ha dado según la cual si no aumenta la capacidad recaudadora del Estado, esto es subir el I.V.A. España no conseguirá los objetivos marcados pese a lo profundo de las reformas iniciadas. ¿Constituirá éste, de por si y sólo otro detonante para la Huelga General por primera vez en la Historia convocada por un Presidente del Gobierno en ejercicio?

Preguntémoselo al Sr BOTÍN. Tal vez, a escasas semanas de su toma de posesión, declaraciones como las recientemente vertidas según las cuales en resumen “no la banca, sino la clase política saliente son los responsables de la actual situación.” Constituyan el último paso previo a la desnaturalización definitiva de la Política en manos de la temida tecnocracia.

Y con esto bueyes habemos de arar.
Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 25 de enero de 2012

DE CUANDO LOS ENEMIGOS DE MIS ENEMIGOS SE CONVIERTEN EN MIS AMIGOS…



O para ser más preciso, de lo que ocurre cuando salir a atajar una patochada se convierte en una cuestión de principios, aunque ello suponga implícitamente acudir en defensa de quien a priori se encontraba en las filas propias de aquél del que procede la calamidad.

Dicho en Román Paladino, cómo tiene que estar el sembrado, para que yo me vea rompiendo una lanza en pos de la Sra. Vicepresidenta Primera, y a la sazón única, del actual Gobierno. Y es que, como dice Ulises, “…pocas cosas unen como lo hace la pena por la Patria dejada, el dolor de la injuria insatisfecha, y el afecto que proporciona reconocer con el otro al enemigo común…”

Complicada labor, una vez más, la que se nos plantea cuando intentamos dotar de carta de credibilidad, en el terreno del aquí y del ahora, a las palabras con las que la Iglesia Católica nos deslumbra, categorizando a los mortales mediante la interpretación de una serie de principios los cuales, en contra de lo que suele ser común en la mayoría de las cosas, el paso del Tiempo no hace sino aportar más oscuridad y tinieblas; a la par que la acción de aquéllos que en principio están dotados de la capacidad específica para hacerlos más asequibles, no conciben sino un aumento específico de su nivel de encriptación.

Cuando el Sr. Obispo de Valladolid daba la nota en la mañana de hoy, cuestionando la valía de la elección de Dª Soraya SÁENZ DE SANTAMARÍA como persona encargada de pronunciar el tradicional Pregón de la Semana Santa de Valladolid, se metía en un sembrado del que, a nadie le quepa duda, era perfecto conocedor. Es más, yo me atrevería a decir que el ignoto conoce parajes del mismo que son desconocidos incluso para los verdaderos propietarios del mencionado sembrado.
Para hacer del todo comprensible la metáfora, suficiente con poner de manifiesto que el pregón como tal, se enmarca no en los actos específicos de la Semana Santa vallisoletana; hecho qué, de haber sido así, dotaría al Sr. Obispo cuando menos de la potestad para equivocarse. Mas de nuevo, la realidad es otra, siendo el pregón como tal, uno de los actos laicos, el cual adquiere, por así decirlo, rango de complementariedad en tanto que aportación a la celebración mística, procedente desde el orden político y social propio de la dimensión que el fenómeno alcanza.

Dicho lo cual, parece evidente que el objetivo del religioso no era sino, una vez más, intentar deslumbrar a propios y extraños añadiendo oscurantismo al efecto por el cual a la Sagrada Institución tanto le interesa mantener difusos los límites en los que discurre la relación entre lo Sacro y lo Profano en un país como el nuestro.

Sin embargo, por una vez me atrevo a decir que el canónigo no ha medido bien el disparo. Así, si bien el blanco es claro, y perfectamente elegido, tal vez en esta ocasión la cantidad de pólvora con la que se ha cargado el arma supera la necesaria. Así, lo ruidoso de la detonación, y lo brillante del fogonazo, se haya visto lamentablemente superado por el alcance de los perdigones.

A estas alturas de la película, decir que la Sra. Soraya es mucha Sra. Soraya, puede no significar mucho. Sin embargo, a lo mejor la apreciación gana en certeza si decimos que, indudablemente por sus manos han necesariamente de pasar asuntos como la aprobación de los más de 150 millones de Euros anuales que a la Iglesia Católica le corresponden en tanto que proporción fijada por la parte de cesión que del IRPF los españoles consignan cuando hacen la x en cierta casilla de su Declaración de la Renta.

Y si bien éste es un asunto subjetivo, manejable tan sólo desde la subjetividad de la persona, y propio del terreno de la opinión, no es menos cierto que a otros asuntos, estos de carácter eminentemente más científicos, habrá de enfrentarse éste Gobierno.
Así, una vez más, algunos haremos de nuevo oír nuestras reclamaciones en torno a la condición un tanto abstracta de reclamar las consecuencias que definitivamente habrán de derivarse el día que alcancemos la mayoría de edad como Estado, y asumamos entre otras las consecuencias de haber definido a España como un País Aconfesional. Cierto es que llegados a este punto, muchos se arrepientan de haber perdido el tiempo dedicado a la lectura de éstas líneas, tal vez se habían preocupado en exceso. Recuperemos entonces su atención. Participará activamente la Sra. Vicepresidenta de la toma de decisiones propia, o cuando menos del debate que sin duda habrá de ser iniciado cuando, una vez más reclamemos el cumplimiento de esa Ley que lleva más de treinta años latente, y que reclama la autofinanciación rigurosa de las instituciones religiosas, incluida la Iglesia Católica.

La verdad es que, y esto lo digo sin el menor asomo de ironía, resulta muy lamentable que sacrifiques gran parte de tu vida en la comisión de cuantos esfuerzos te han sido requeridos en pos de ser la mejor en lo que haces, para que al final, un elemento relevante en aquello que representas, se atreva a hacer un juicio tan lapidario por algo en principio baladí a la par que evidentemente insustancial, en tanto que perteneciente a una esfera que para nada es propia del escenario público al que te debes.
Sin duda, algo propio y casi exclusivo de España.
Los mismos o parecidos calificativos que podemos discernir de cara a lo que está sucediendo con el culebrón Garzón.

Una vez que la Cortina de Humo ha pasado a ser Cortina Rasgada, ya por fin se echan las últimas cartas, y las asociaciones Manos Limpias y Dignidad para España sientan al Juez en el Banquillo de los Acusados acusado de prevaricación, a saber, por haberse atribuido a sabiendas competencias que le eran impropias para juzgar los que en genérico denominaremos Crímenes del Franquismo.
Y digo que los que le sientan son esas dos asociaciones porque, el Juez responsable no encuentra causa. El Fiscal no hace acusación, es más, pide abiertamente la retirada de cargos y la nulidad del procedimiento; a la par que en la exposición preliminar hace una furibunda acusación, supuestamente bien fundamentada, en base a la cual el Juez Instructor del caso que dirigió la investigación contra Garzón, ejecutó una instrucción viciada, llena de acciones intolerables, y viciada por la burda parcialidad de los autos.
Vamos, un lujo de acto, del que habremos de sentirnos orgullosos.

Como sin duda habremos de sentirnos orgullosos de cosas como la imagen que damos en todo el mundo.


Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 18 de enero de 2012

DE LA JUSTICIA IMPLÍCITA EN EL TIEMPO.


Cierto es que, por más que el asunto resultase de todas todas “jugoso”, no se encontraba entre mis prioridades la de escribir nada en relación directa con la muerte del Sr. FRAGA. No es menos cierto que, dado lo marcado de los considerandos ideológicos que denotarían cualquier título que por mi parte tuviese a bien dedicarle, despertaría rápidamente entre nuestros críticos una furibunda crítica, basada ésta, seguramente con precisión certera, en la aparente incapacidad demostrada para hacer Justicia por parte de aquellos que seguimos pensando que es, por otro lado de lo más injusto, que precisamente el mismo día en que algunos se sientan en el banquillo de los acusados por pretender arrojar un poco de luz sobre los crímenes del franquismo; precisamente uno de los secuaces de aquélla época haya conseguido irse tranquilamente a la tumba, en este caso afortunadamente por su propio pie.

A pesar de todo, no, no iba a disponer carnaza sobre la mesa de ofrendas para que los defensores de la verdadera tradición histórica pudieran desarrollar esa trabajada batería de consideraciones epistemológicas destinadas a enturbiar lo obvio. Ya sabéis, comentarios tales como que el golpe de estado de 1936 no sólo estaba justificado, sino que abiertamente era imprescindible. A propósito, el finado jamás disculpó aquélla acción, más bien la jaleó desde la distancia.

A pesar de todo no, no entraba en mis planes dedicarle ni un instante.

Sin embargo, hay cosas que en sí mismas merecen una respuesta, o más concretamente cosas qué, de permanecer impasible ante ellas, te hacen cómplice.

Vivimos en un país de papanatas. Semejante condición de la que afortunadamente nos avergonzamos, siendo éste el primer paso para curarnos. Así, es lamentable como hemos de comprobar día tras día que aquél viejo vicio, en su momento curado acudiendo a las socorridas plañideras, se ve hoy en día acrecentado de manera insospechada. Me refiero a esa extraña manía que en éste país tenemos de verlo todo blanco, o negro. En términos individuales, un comportamiento así sería rápida y necesariamente tildado como de infantil, o abiertamente inmaduro. Sin embargo, parece que aplicar semejantes apelativos a una sociedad, y más concretamente a un país, supone un paso atrás, como si negarse a reconocer un hecho por negativo que éste sea, supusiera algo más que un retroceso en la necesaria mejoría al respecto.
Ante semejante situación, se hace imprescindible la adopción de medidas mitigadoras de la lamentable situación a la que la cascada de declaraciones vertidas en los últimos días nos ha abocado. Así, burdo es tener que escuchar afirmaciones del tipo de que Manuel FRAGA IRIBARNE era un Político afable. Cierto es que el uso de algunos adjetivos debería de ser más comedido, por la necesaria adopción de la norma de que hay que, en la medida de lo posible, evitar insultar a aquéllos que ya no pueden defenderse por sí mismos plantando cara, por ejemplo a los que fueron sus ejecutores. En cualquier caso resulta igualmente inconsistente hacerle ahora culpable de todos los males de una época que, éste país continua haciendo votos, unos más que otros todo hay que decirlo, pase ya a una consideración estrictamente histórica.



Y como los pueblos acaban por tener una cita con la Historia, la cual por otro lado acaba por convertirse en su juicio, resulta especialmente sangrante que en esta fecha coincida también el hecho por el que el Juez Baltasar GARZÓN se sienta en el banquillo de los acusados.

La acusación de prevaricación administrativa constituye a todos los efectos la más terrible de cuantas un dispensador de administración pública puede verse obligado a asumir. Semejante afirmación, adquiere tintes de máximo dramatismo si el que la asume es un Juez. En ese momento, y por circunstancias evidentes sin que sea necesario aguardar al veredicto de culpabilidad, el drama al que la sociedad ha de enfrentarse supera a cuantos podamos imaginarnos en tanto que lo que se pone en tela de juicio es la condición de Justicia del país en sí mismo.
Por eso, llegados a semejante extremo, el deterioro al que se somete a todas las instituciones del Estado es tal que, no sería exagerado llegar a afirmar que, una vez todo haya acabado, convendría verdaderamente, por propia salud darle una vuelta completa al Sistema, en pos de la necesaria búsqueda de puntos de debilidad.

Sin embargo, lo que en un primer momento apuntaba al sonrojo se torna en verdadera y justificada ira cuando comprobamos como unos desaprensivos se permiten el lujo de someter a semejante stress a las Instituciones Estatales tan sólo por mantener intacto el renombre de unos hechos de los que ya la actualidad no se ocupa, y a los que la Historia se niega ya a prestar parapeto. Me refiero a que, llevar a la cárcel al Juez GARZÓN por tratar de pedir explicaciones sobre la vergüenza histórica que supone analizar la chapuza militar del 17 de julio de 1936, y sus consecuencias subsiguientes, entre las que podemos reseñar brevemente cuarenta años de dictadura; a ser posible antes de que ya nadie pueda responder por ello; constituye nada más que el añadido de otra ocasión miserable a la Historia Reciente de nuestra España. Una afrenta más a su seriedad, y un nuevo y no por ello menos insultante cuestionamiento de su madurez.

Y para más INRI coincidiendo con la muerte de uno de los que nunca reconoció como indebidos, cuestionables, o solamente incorrectos, semejantes acontecimientos.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

jueves, 12 de enero de 2012

DE CUANDO LA ESTULTICIA ES LA JUSTIFICACIÓN DE LOS DESMANES.


En la diferencia entre Ciencia y Creencia es, en este caso la misma circunstancia en la que, aparentemente se encuentra la justificación al maltrato al que sus dirigentes, o por ser más precisos su insigne Presidente, están sometiendo a sus ciudadanos. Al menos en una cosa decía la verdad cuando no hace mucho, esto es durante la Campaña Electoral, afirmó que él no haría distinciones de trato entre aquellos españoles que le votaron, y los que evidentemente no lo hicimos. Nos está tratando a todos de imbéciles por igual.

No se trata ya sólo de que haya faltado ostentosamente a la promesa según la cual “...subir los impuestos no entraba en sus planes...” Se trata más bien de lo insultante de lo expuesto por la Sra Vicepresidenta en el transcurso de su última rueda de prensa con motivo del Consejo de Ministros, según la cual “...(el hecho de que el Sr. Presidente no hubiera comparecido) se debía a un mero tratamiento de economía de procedimiento...”
Sin entrar a valorar cómo sienta el hecho de que en Berlín sepan antes que en España cuáles van a ser las medidas a adoptar, en tanto que tan sólo interesa la valoración que allí se haga; lo normal es que, sin entrar tan siquiera a valorar el efecto que esto tiene en la valoración de la clase política, la mayoría nos sintamos insultados en tanto que seguimos considerando que por ser los receptores de esas políticas, tenemos pleno derecho a estar completamente informados de las mismas en todo momento.

Y precisamente ahí puede radicar la desazón que a la actual clase política le lleva a no plantear en sus justos términos la cadena de medidas a adoptar. Asta hace unos pocos días, y así lo planteamos en su momento, una de las causas que parecía justificar esta actitud, pasaba por aceptar que los políticos no podían asumir el hecho de que la población en general podía encontrarse hoy lo suficientemente armada como para plantearse abiertamente la posibilidad de enfrentarse con sus propios medios a la situación. Este nuevo horizonte partiría de la ecuación según la cual el soporte cultural de que disponemos se constituiría en sí mismo como elemento suficiente para dotar a la población de conocimientos que actuarían como medios a la hora de afrontar las decisiones políticas, asumiendo además de manera democrática y moralmente correcta, las consecuencias que de tales acciones se observaran. Esto, en sí mismo, y sin entrar en demasiados considerandos, conllevaría la desaparición, si no la reestructuración de la Política y de su categoría tal y como la conocemos.

Por más que esto sea lo suficientemente desagradable en tanto que tal, una nueva realidad se muestra ante nosotros con todo su esplendor, haciendo además en sí misma buena la teoría de que a menudo, “...el excesivo brillo de la verdad nos impide acercarnos a ella sin deslumbrarnos.” Me refiero al hecho de que, a lo mejor, y sólo por dar una idea, resulta que a base de no preguntar los políticos han logrado convencerse a sí mismos de que dada la evidente estulticia de los administrados, los cuales ni tan siquiera somos capaces de entender el valor de aquello que en realidad necesitamos, necesitamos abiertamente de la excelsa participación de la clase dirigente la cual, acudirá de nuevo presta al rescate una vez hayamos saldado la eterna deuda de gratitud que para con ellos hemos contraído.

Sólo así se entiende el hecho de que a nadie se le haya pasado por la cabeza la posibilidad de plantearse, aunque sea vagamente si una mayoría razonable de españoles estamos dispuestos no ya sólo a los sacrificios que se nos exigen, sino que yendo un poco más allá, podríamos encontrarnos con la sorpresa de que muchos no estemos dispuesto a sacrificios...para esto que ellos quieren. Porque, llegados a este punto, ¿Alguien puede decirnos seriamente para qué quieren nuestro esfuerzo?

La manida respuesta de que esto es lo mejor para nosotros, que ahora adopta la forma de que “...sólo así seremos capaces de salir de la Crisis, aunque vosotros todavía no seáis capaces de verlo...” aparte de poner de nuevo de manifiesto lo que hoy constituye el tema central de nuestra exposición, no hace sino marcar la relevancia que empieza a tomar una circunstancia que algunos llevamos ya varios años planteando seriamente. Si evidentemente todos queremos salir de la Crisis, no será que en realidad el lado por el que cada una de las dos facciones quiera hacerlo sí puede en realidad tener mucha más importancia de la que nos hemos atrevido a darle.
La cuestión es obvia, y supone volver a plantear una de las últimas cosas con sentido que el ex-presidente Zapatero dijo: “...así que nadie se despiste, no será lo mismo salir de la Crisis por la Derecha, que hacerlo por la Izquierda....” Dada la aparente habilidad demostrada por los teóricos de la antipolítica, según los cuales hoy por hoy Izquierda y Derecha vendrían a ser lo mismo, algunos afirmamos que nada más lejos de la realidad. Precisamente de las decisiones que se tomen en estos casos, y más concretamente del Prisma Ideológico que resulte vencedor, podremos hablar no ya de una solución adecuada o no a la Crisis, sino más bien de una solución cuando menos duradera.

Lo que vengo hoy a plantear es, en resumidas cuentas, que no podemos caer en el todo vale. Somos responsables no ya sólo de las medidas que tomemos, también lo somos de aquéllas que justifiquemos se tomen bajo nuestra autoridad cedida, de manera que se da la paradoja de que ahora, en los tiempos que corren nosotros hemos de ser los que nos responsabilicemos de los actos de nuestra Clase Política, contraviniendo con ello los más lógicos principios en los que se sustenta la Teoría de la Transferencia de Poderes que se sitúa a la base de nuestros principios ¿democráticos?
Hace no muchas calendas, provoqué, consciente o inconscientemente, algunos desasosiegos cuando especifiqué que “…la Democracia es tan sólo un método aceptado en pos del cual autorregulamos nuestra conducta de cara a aquellos con los que compartimos Espacio y Tiempo. Se equivocan los que adjudican a la Democracia en si misma, el valor propio y las atribuciones de un Elemento Moral.” Traduciendo la máxima, queda claro que un comportamiento no aparece revestido del ornato propio de la bondad moral, tan sólo por venir avalado por un comportamiento armónico con las prebendas morales del momento.

Y es precisamente la aparición de la variables Tiempo, en forma precisamente de lo vinculante que resulta ese ahora, la que se muestra ante nosotros como actor indiscutible. El nuevo Tiempo requiere de nuevas variables. Hemos de enfrentarnos a problemas viejos, con soluciones nuevas. Sin embargo, el exceso de novedad puede pillar a algunos a contrapié, tal y como ocurre cuando ves a la Derecha Liberal haciendo equilibrismo en la cuerda floja, de cara a justificar planteamientos que atacan de plano a la base de su ideario.

Y surge aquí la pregunta decisiva. ¿Están preparados para cargar con las consecuencias y los sacrificios qué, indudablemente habrán de hacer en el terreno conceptual, sin perder por el camino aspectos fundamentales? En una palabra, la traición a los propios ideales se paga, con hemorragias de votos, y con dramas epistemológicos.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.