miércoles, 17 de octubre de 2012

DE CUANDO LA OBRA SE ACABA, PORQUE YA HASTA LA GORDA HA CANTADO.


Un día más, y son, ciertamente, muchos, nos enfrentamos con la cada vez más importante labor, de mostrarnos como cronistas del Tiempo que nos ha tocado vivir.
Por primera vez para muchos, nuestro presente constituye la primera de las ocasiones en las que, de manera inequívoca, tenemos acceso en tiempo real, en riguroso directo como a muchos les gusta decir, a la cadena de acontecimientos que sin duda comparten un único denominador común, el que procede de la ya absoluta certeza de que, inexorablemente, nada volverá a ser igual, ni tan siquiera parecido.

Este País, su gente, y en especial el modelo de desarrollo social que constituía su parapeto a la hora de discernir el concepto que le serviría de cara a presentar ante el futuro el que en principio habría de ser su teoría, en especial en el campo de lo social, se desmorona en medio de una orgía de situaciones la mayoría de las cuales, no por previsibles, sino más bien por incontrolables en tanto que conforman una sucesión de acontecimientos del todo inabarcables; dan al traste, amparados en la burda disculpa que a estas alturas podemos ofrecer, con lo que tanto tiempo costó concernir.

La Ópera, se acabó. El espectáculo, de ilusionismo, ha dejado su espacio a una sucesión de macabras escenografías que deben su supervivencia al paroxismo que se genera a su alrededor. No sabemos lo que pasa. No sabemos de dónde viene. No conocemos sus causas.

A ciencia cierta, sólo sabemos que algo, algo que por otra parte no somos capaces ni tan siquiera de describir y mucho menos de calificar; está haciendo saltar todo por los aires. Y eso, no porque seamos capaces de entenderlo. Sencillamente somos testigos diarios de las voladuras del sistema.

Basta un sucinto repaso a la Historia, para comprobar de forma manifiesta, como la misma está plagada de momentos, de hitos parecidos al que intentamos aproximarnos hoy. De hecho, la misma Historia reconoce de forma explícita que uno de los mejores recursos de los cuales dispone en pos precisamente de logar su desarrollo, y la siempre exigible evolución de las especies que la integran, pasa precisamente por la superación de tales episodios, los cuales, de por sí, constituyen un cisma del todo irreversible, de cara a comprender el nuevo Tiempo que de su existencia se deriva.

Asumido así, que la actual crisis no constituye, al menos en lo concerniente a su componente de génesis, una excepción clara respecto del resto de las mayorías de episodios que jalonan el Tiempo, habremos en consecuencia de comenzar a buscar los elementos que conforman, de entre el múltiple catálogo que se nos ofrece, aquellas circunstancias abiertamente diferenciadoras que podemos encontrar, o en su defecto obtener.

Pero como el presente pretende ser un artículo de opinión, y para nada considera pertinente ser considerado como un ejercicio de carácter científico, ni tan siquiera de carácter historicista, es por lo que podremos llevar a cabo excepciones en el carácter de lo procedimental, cuando no abiertamente en el terreno de lo científico, para acudir directamente a poner de relevancia el marcado papel que la variable humana tiene, como no puede ser de otra manera, en el modo y la forma mediante la que se está plantando cara, a la denostada crisis.

Constituye la variable humana, y su factor de desarrollo por excelencia, cual es el manifestado en la acción política, el más alto de los exponentes a los que nos podemos referir. Por ello, en un ejercicio de economía conceptual, el cual, por otro lado sin duda será agradecido por el lector, centraremos nuestras deliberaciones, cuando no nuestro análisis, directamente en este vector.
Es la Política la traducción, cuando no la interpretación, de las voluntades de aquellos que dirimen, en base a los principios de la denominada justicia representativa; los designios que por otro lado manifiestamente convergen en la consecución si no del mayor desarrollo de la comunidad, sí al menos de los aspectos que resulten más ventajosos para sus miembros.
En base a tal principio, y en especial a las canónicas leyes que vienen a confeccionar los modos y maneras, los usos y costumbres que por otra parte ayudan a conceptualizar la corrección de tales procederes; no estaremos sin duda cometiendo ninguna clase de adulterio procedimental si venimos en consecuencia a hacer responsable de la actual situación, y en especial de aquellas que han resultado sus causas; al máximo responsable de la comunidad, a saber, el Sr. Presidente del Gobierno.

Actualizada a nuestro aquí y a nuestro ahora semejante afirmación, tenemos que D. Mariano RAJOY, es responsable directo, si no de las causas y desarrollos de los acontecimientos que han terminado por consolidarse en la actual situación; sí cuando menos de la incapacidad que resulta imprescindible para ser consciente tanto de los mismos, como de las consecuencias que sin duda habrían de venir aparejadas.

Así, de la lenta y pormenorizada lectura de los últimos diez meses de nuestra historia, que suponen a la sazón los primeros diez de la tan sufrida etapa de gobierno del Sr. RAJOY, sólo una tesis podemos extraer. Semejante soliloquio de estupideces, enajenaciones, incapacidades, cretinismos y disparates; no pueden sino ser obra de una mente alienada, estulta, cínica, propensa al dislate y, ante todo, sumida en el que constituye el mayor de los errores del político, cuando no abiertamente del que ostenta obligaciones de mando. A saber, la certeza de que todo el mundo se equivoca, máxime cuando le llevan la contraria.

Los diez meses que concentran el Gobierno del Sr. RAJOY, atesoran, de manera inexorable, la mayor muestra de desgracias que España, y por ende el Pueblo Español, se han visto obligados a sufrir desde la segunda mitad el pasado siglo XX.
Y si no, veamos:
La crisis nos golpea con una violencia inusitada, cuando no furibunda. Y atónitos hemos de comprobar no ya que el Gobierno del PP no sólo no nos saque de ella. Más bien hemos de escuchar, de manera sorprendente, las declaraciones de todo un Ministro de Economía, el cual se jacta abiertamente no ya de que España haya comenzado a crecer, sino de que siga decreciendo en el tercer trimestre, ¡si bien lo hace al mismo ritmo con el que lo hizo en el trimestre anterior!
El desarraigo social alcanza cifras auténticamente exorbitantes. Los números arrojan por primera vez un saldo neto negativo en lo que concierne a la emigración. España vuelve a convertirse en un país de emigrantes.
La Política de Empleo, a saber el caballo de batalla del actual Gobierno, muestra toda su fuerza. Lo malo es que lo hace en lo concerniente al capítulo más desagradable, a saber aquel que hace referencia a la destrucción de empleo. Las cifras, ajenas estas sí a lo subjetivo, aunque no a la interpretación como tan hábilmente nos muestra la Sra. BÁÑEZ, nos demuestran de nuevo las bondades del Sistema Liberal Capitalistas, cuando se refieren al empleo.
Y dejamos para lo último, nuestra cita con la Historia. Una cita que guarda su muestra de patetismo en lo concerniente al resurgimiento de las políticas nacionalistas en los feudos de los territorios con acciones específicas. Lo resumiremos en la lección dada, tal y como no podía ser de otra manera, por el Sr Ministro de Educación, cuando dijo la ya famosa frase de “la función de la Educación en España pasa por españolizar a los catalanes”. Brillante, si no fuera porque el patetismo que rodea a tamaña afirmación desbanca cualquier otro elogio.

Sr. RAJOY, usted, y la caterva que encabeza, ha logrado en diez meses arruinar a España (no en vano usted ha de ser el Presidente que firme el rescate). Ofuscar a los ciudadanos (no necesito recordarle los recientes acontecimientos de Madrid). Hacer bueno el dicho de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo (tal y como se percibe del hecho de que tan sólo usted podía conseguir poner de acuerdo a todos los elementos que componen la función educativa en pos de montarle una huelga.) E incluso, hacer que Isabel de Castilla se remueva allá donde esté, al comprobar los ímprobos esfuerzos que usted está llevando a cabo para dar al traste con la consabida y reiteradamente consentida “Unidad de España”.

Sr. RAJOY. Resulta difícil, incluso poniendo en ello todo el empeño, demostrar en tan corto periodo de tiempo tanta capacidad destinada no ya a obrar el mal, sino sencillamente a promover la indolencia, la abulia, y el patetismo desenfrenado, como mejores aliados de cara a definir la actual situación de España.

Sr. Presidente, ¿cómo decirlo?... Por favor, no espere a que se lo tengamos que volver a repetir, pues de lo contrario a lo mejor el tono no es, con mucho, tan afable.


Luis Jonás VEGAS VELASCO.





miércoles, 10 de octubre de 2012

AHORA QUE YA NADA TIENE SOLUCIÓN, PRUEBA A CONTARLES LA VERDAD…


Una vez más, no hemos necesitado de un título inventado para lograr el ímpetu emotivo y visceral que, a modo de ejercicio publicitario, a menudo se exige a un título periodístico. De nuevo, la Historia ha puesto en nuestras manos esta máxima, pues tales fueron las palabras que Ted KENNEDY le espetó  a su hermano, por aquel entonces ya Presidente del Gobierno USA, J.F.K.

Si por aquel entonces fue el asunto de Bahía de Cochinos, y la magnífica acción de contraofensiva que en el mejor de los planos mediáticos montó el ya por entonces escabroso Comandante Fidel CASTRO; lo que constituía de manera eficaz la que ya fue denominada madre de todas las crisis; lo cierto es que por entonces, como ahora, la verdadera crisis es otra. La crisis afecta a cuestiones muy profundas, incontables y, generalmente, con un marcado coste tanto moral, como fundamentalmente ético.

Sin salirnos un ápice del tema, y mucho menos sin sacar los pies del tiesto, habemos de incorporar al asuntos dos conceptos fundamentales, específicos, y completamente contextualizado. Me estoy refiriendo a sendos principios, o catalogaciones de valor, cuales son los de imbécil, o el de idiota.
Se trata, en el primero de los casos, de un principio cuyo vestigio aparece ante nosotros en todo su esplendor, si acudimos al manual de psicología, sea cual sea la procedencia del mismo. Así tenemos, en términos bastante ambiguos, que es el imbécil hermano del cretino, y primo del estulto.

Sin embargo, a la hora de acarrear los principios en torno a los cuales discernir los parámetros de un término lacónico como es el de idiota, comprobamos, seguro que con sorpresa para la mayoría, que habrá de ser necesariamente a los manuales de Historia, que no a los de psicología, el lugar al que habremos de dirigir nuestros pasos, si queremos entender, aunque sea sutilmente, la verdadera transcendencia que se oculta tras un  término tan habitualmente menospreciado, tal vez por la facilidad con el que es usado.

En terminología típica, y en franca corrección de dominio, hemos de acudir a los bagajes de la Grecia Clásica, precisamente a la precursora de la Democracia, para comprender de manera eficiente, el completo sentido de un término como el de idiota. Así, contextualizado de la forma que hemos podido identificar, aunque sea de manera somera, idiota es la catalogación que recibe todo el que renuncia, de manera más o menos voluntaria, al ejercicio de sus derechos y libertades, las cuales le son propias en tanto que miembro de una comunidad que se rige y coordina atendiendo en cualquier caso a los principios de la Política.
Es entonces el idiota, el que renuncia, el que abandona, el que pone en manos de otros el ejercicio de lo que siempre hubo de ser en realidad gestionado por sí mismo, como goce y disfrute de las facultades que le son propias, en tanto que exclusivas, y a la sazón inalienables.

Queda así a priori respondida cualquier intento de pregunta, o de amago de la misma, que pueda venir a cuento, o en el mejor de los casos tan siquiera venir a colación, cuando procedemos con un análisis, muy somero eso sí, de cualquiera de las manifestaciones que nuestro ingente, y sobre todo querido Presidente, SR. RAJOY BREI, tiene a bien dirigirnos.

Porque por mucho empeño que le ponga uno, cuando te enfrentas de un lado a la amenaza que la UIP representa contra todo bicho viviente, sea ésta demócrata o no, una vez que han recibido la orden de cargar; mientras que de otro a las tremendas y casi más impactantes declaraciones que nuestro ínclito y nunca suficientemente loado Presidente tiene a bien manifestar, cuando se apropia de manera soez, del silencio de cuantos son excesivamente respetuosos, o sencillamente incautos; es cuando comprendes lo complicado que resulta, de todas, todas, tan siquiera terciar, cuando no imposible mediar.

Es la de la provocación mala técnica en manos de un Presidente de Gobierno, por más que semejante consideración se asiente de manera, aparentemente estable, en una mayoría absoluta. En tiempos como los que no ha tocado vivir, es la mayoría absoluta, si bien igual de asentada como fuente de poder, la más vigilada, auspiciada y controlada, de cuantas procedencias puedan achacársele al Poder.
Propenso a la divagación podría llegar a ser, el ponernos aquí y ahora tan siquiera a esbozar la mencionada cuestión. Sin embargo, eludiendo el compromiso, que no las consecuencias, uno y sólo uno es el envite al que de la misma hemos de hacer frente, por contener en sí mismo concentrado todo el poder de la reflexión. Nos estamos refiriendo, una vez más, a la responsabilidad.

Por más que repetida nunca suficientemente esbozada, es la responsabilidad el elemento sintético en torno del cual se posicionan todos y cada uno de los componentes que vienen, por activa o por pasiva, a componer el debate objeto de toda la exposición.
Porque es sólo acudiendo al efecto que la responsabilidad, o más concretamente en este caso a la ausencia de la misma, que podemos cuando menos esbozar los términos en los que se están planteando las disquisiciones en torno a las cuales se toman las decisiones que, en estos momentos tan transcendentales, se están llevando al cabo. Decisiones que, a nadie puede caberle la menor duda, se extenderán, al menos en lo concerniente a sus consecuencias, no ya en años venideros, sino a muchas generaciones futuras.

Y si alguien, objeto de la excesiva conmiseración hacia sus gobernantes; o presa de un ejercicio de complicidad hacia los que manda, osa todavía cuestionar lo expuesto hasta el momento, bien puede darse un paseo por las cifras, datos, y exposiciones que ha hecho hoy públicos el Fondo Monetario Internacional. Sin entrar para nada en función de análisis, sino más bien al contrario, integrando los mismos en una sucinta conclusión, lo único certero, hoy por hoy, es la conclusión no ya de que estamos hechos unos zorros, sino el definitivo asentamiento de la certeza de que estaremos así, durante muchos años.

Este Presidente y su forma de gobernar, o más concretamente su forma de no hacerlo, han terminado por arrojar a este país, con Cataluña incluida, al interior de una ruina preceptiva y conceptual que se materializa en una deriva que alcanza ya, al terreno aparentemente sagrado de lo ideológico.
En términos normales, la Derecha ha hecho siempre uso de la realidad, y del término político que le es propio, o sea el de la gestión; para ir luego, a medida que la traducción del éxito material le proporcionaba adeptos, ir transfigurándose, para acabar mostrando su verdadera faz, la de la manipulación ideológica mediante el clamor del dogma.
Sin embargo en el caso que nos trae hoy aquí tal proceder no sólo no se aprecia, sino que incluso se manifiesta en sus tesis contrarias. Así, los gestores, los mal llamados pragmáticos, han de esconder sus miserias procedimentales dentro de un delantal, que en muchas ocasiones no logra tapar del todo los vestigios del antaño hábito, para perderse en elucubraciones horrendas, por conocidas.

Así, cuestiones antaño propensas a la desconsideración, se convierten ahora en objeto de sesudas disquisiciones, en el transcurso de las cuales se hace patente el abandono incluso de principios casi preceptivos, el hueco de cuyas ausencias es llenado por ejercicios de prestidigitaciones, mal llamados “sutilezas del lenguaje”, tales como las que como por ejemplo tienen lugar cuando la Sra. SÁENZ DE SANTAMARÍA entra en discusión con los planteamientos argüidos por ese monstruo político que es la Sra BÁÑEZ, todo ello en relación a si las pensiones van a subir, se van a compensar, o más bien todo lo contrario.

Y en medio de todo, como cuestión ya casi doctrinal, por no decir abiertamente cuestión de fe, el rescate.

Parece que, en términos preceptivos, tal y como se desprende de la exposición de motivos hecha por el FMI hoy mismo, no es que tengamos que pedirlo, es que teníamos que haberlo hecho ya. Yo creo que la amenaza de ver nuestra Prima de Riesgo en 750 puntos, es un motivo más que suficiente. Aunque seguramente, como en el caso de nuestro querido Presidente, seguiremos sin saber, a ciencia cierta, si sube o si por el contrario baja.

A día de hoy, y volviendo de pasada a la Grecia Clásica, los éforos del Oráculo bien podrían ver satisfecha su pretensión con un sacrificio mesurable, digamos tan sólo con el que procede de sacrificar al mensajero. Es probable que si esperamos un poco más, se haga imprescindible la desaparición de la Tripulación en Pleno.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 3 de octubre de 2012

DE LA DEMOCRACIA COMO PLATAFORMA DE LANZAMIENTO. PAYASOS AL PODER.


“Revueltas y Comedias, son síntomas profundamente reveladores de una época. Traducen el clima psicológico, las profundas incertidumbres… y la esperanza de algo mejor, mezclado con el terrible miedo a que todo acabe traduciéndose sencillamente a la consecución de nada.”

Estas palabras, profundamente proféticas, y paradójicamente atemporales en la medida en que están extractadas de una obra de Ciencia Ficción, nos ayudan no obstante a apreciar con otros ojos, a mirar desde otra perspectiva, la tremenda realidad que, hoy por hoy constituye nuestro fatal día a día.
Resonando en nuestro interior, amplificado en nuestro silencio por la certeza incomprensible de la desazón que produce el comprender cómo un autor alejado en el tiempo, Frank HERBERT, logra despertar en nosotros con mayor precisión de la aportada hasta el momento por ningún cronista contemporáneo, una mínima sensación de certeza. Estas palabras se vuelven así mismo redundantes en tanto que, una vez sometidas al duro pesar de la realidad, nos llevan a una terrible constatación: “Nunca antes un cretino certificado había estado no tan cerca del Poder, sino abiertamente ostentándolo.”

La llegada al poder de Mariano RAJOY, constituye en si mismo, y por sí sólo, un momento de merecido análisis. Revestido de las tesis de poder, y confabulado desde las más duras tesituras de la Derecha Reaccionaria, qué duda cabe, la más nacional catolicista, RAJOY integra en torno de sí, o al menos así lo creen aquéllos que lo encumbra, el paladín de los valores más altisonantes, conformadores todos ellos del acervo moral, conceptual y sobre todo ideológico, de la que nos hemos dado en llamar Derecha Cavernaria.

Sin embargo, apreciar esto en toda su magnitud, requiere de un ejercicio de aproximación, un ejercicio de perspectiva. Para lograrlo, acudiremos a la Historia más reciente, para comprender, o al menos intentarlo, que las bases de la actual debacle  en la que está inmerso nuestro país, han de ser buscadas en la victoria que en 1996 los electores dan no a las políticas, ni tan siquiera a los programas, del Partido Popular. Se trata más bien de una victoria personalista, que traduce a sufragios y valores electoralistas lo que otrosí había sido un ejercicio lacónico de acoso y derribo en el que una figura absolutamente humana, cual era la que aportaba José María AZNAR, se encargaba de eliminar el último vestigio del excesivo personalismo en el que había degenerado no la Política, sino la comprensión de la forma de gobernar, por parte de otra persona, a saber Felipe GONZÁLEZ.

Esta situación, lejos de ser atractiva, se manifiesta como el catalizador definitivo de una de las certezas que afloran periódicamente en la historia de nuestro país, la incapacidad por un lado para aceptar como tales las genialidades de aquellos que son genios, a la par que, otras veces, movidos por resortes si cabe más desconocidos, alzamos a los más altos estratos, proclives a la santidad, a personajes que en cualquier otro lugar, o incluso de haber estado sometidos a las inclemencias de otras épocas, no habrían abandonado el fango en el que su ineptitud unas veces, y su craso cinismo otras, les habían tenido hasta ese momento positivamente sumergidos.
Sin embargo, tal y como la realidad se empeña en demostrarnos de manera pertinaz, no es necesario que tales engendros abandonen su estado comatoso, o de semiinconsciencia moral, para alcanzar, no obstante, niveles aceptadamente positivos de desarrollo, o incluso de promoción conceptual.
Cuando esto ocurre, llegados pues al prólogo del drama al que nos referíamos en la entradilla, declararemos abierto el momento de los debates. No se trata de perder el tiempo buscando en el interior de los mencionados elementos la causa de su aparente desarrollo, lo cual constituiría otra muestra de ingenuidad. Lo que de verdad ha de preocuparnos es, una vez más, comprobar desde la desazón del te lo advertí, la confirmación de que no es sino la propia sociedad, o a lo peor todo el periodo histórico en el que ésta se halla inmersa, ha iniciado un proceso de pronunciado descenso, de hecatombe, que ya, inevitablemente, nos confunde a todos hasta el punto de acabar coronando monarca al bufón, manteniendo el nombramiento hasta la mañana siguiente, más allá del momento en el que las primeras luces, metáfora del conocimiento discerniente, han aparecido.

Tan sólo desde esta nueva óptica, reveladora en multitud de aspectos, podemos no ya comprender, sino empezar a aceptar, que bufones de medio pelo y sin gracia, ciegos sin lazarillo, y obviamente sin perspicacia, y brujas que han cambiado la escoba por un I-pod; constituyan a ciencia cierta el capital humano que ha de discernir abiertamente las líneas, planteamientos y políticas de nuestro país, precisamente en este momento tan complicado.
Y en medio, jugando un papel destacado, y como protagonista, por qué no decirlo…Él, el ingente, el insuperable, D. Mariano RAJOY. Presidente del Gobierno de España (en un momento en el que lo que se presagia es un desgobierno). Proclive a ser nombrado Grande de España, como Dª Espe, precisamente cuando aquí todos le vemos ya como un político de perfil bajo.

Como ocurre con todo gallego que se precie, y éste sin duda lo hace, pasa con D. Mariano que, si te lo encuentras en una escalera, nunca sabrás a ciencia cierta si sube o si baja. Y en este caso, para más INRI, se mostrará competente para confundirte no de tal hecho, sino que incluso será capaz de confundirte a ti mismo en lo concerniente a la dirección que llevaban tus propios pasos en la mencionada escalera.

Aunque parezca imposible, el objetivo de la presente no pasa, ni mucho menos, por satirizar desde la figura del que ya es árbol caído. Lo que me impulsa un día más antes de proceder con la redacción de estas líneas es la necesidad de ordenar mis ideas, y desde ahí hacerlo constar, de un hecho que desgraciadamente han conseguido pase desapercibido. El hecho inefable de constatar una vez más que NI SOMOS MERECEDORES DE LAS POLÍTICAS QUE ESTAMOS SUFRIENDO, NI MUCHO MENOS DE LA ESCASA TALLA POLÍTICA QUE MANIFIESTA LA CAMARILLA QUE HA USURPADO EN CONSECUENCIA EL PODER.

THATCHER, KHOLL, GORVACHOV, ¿Dónde quedan aquellas autenticas personalidades de la Política?

Su marcada ausencia, o más concretamente la no presencia de nadie que pueda osar parecerse a ellos en el plano de la actual concepción de la Política, pone de manifiesto la certeza del gran drama. La inexistencia en el momento adecuado de un contexto evidente que hiciera posible el resurgimiento de unas bases que hicieran posible el afloramiento de las capacidades que de otra manera hubieran permanecido ocultas (como así de hecho ha sido), impiden el desarrollo adecuado y por supuesto la constatación de la existencia de estrategas, de hombres y mujeres de estado, o sea, de políticos de verdad.

En base a ello, como flagrante certificación de la incapacidad que nuestro presente muestra, ni tan siquiera para darse cuenta de la magnitud del momento que nos ha tocado vivir, nos vemos obligados a transigir con los comentarios que, a modo de salidas de pata de banco, estos reyezuelos de taifas llevan a cabo cada día, a modo de patética coreografía con la que pretenden mantener a cualquier precio la ilusión de que verdaderamente ellos llegaron a gobernar.
Sólo así podemos comprender que en Grecia se hayan repetido las elecciones las veces que hayan sido necesarias hasta que el resultado fuera del gusto de quien corresponde (para luego terminar poniendo a un tecnócrata que se va a ir en breve), Que en Irlanda se esté encomendando el derribo del parking inmobiliario a las mismas empresas que lo construyeron, que en Francia HOLLANDE ya empiece a tener tentaciones de hacer derechadas, o que en España nuestro RAJOY ya tenga propensión al llanto con comentarios del tipo “¿Pero de verdad éste va a ser mi reinado?”

Y, a modo de consecuencia, cuando no abiertamente de conclusión (o casi de despedida y cierre), las Políticas que les son propias.
Unas políticas de desguace, de chatarrería…de casquería en una palabra. Unas políticas basadas no ya tanto en el no querer ver la realidad, sino que están ya encaminadas a ocultarnos esa misma realidad, a cualquier precio.

Sólo así podemos no ya entender, sino empezar a intuir que éstos, nuestros gobernantes, hayan perdido de manera tan flagrante el sentido de la realidad, de la sinceridad y del respeto. Sentidos que se han sustituido por uno sólo que ocupa el espacio que estaba reservado a todos los demás, el del mero afán de poder, como muestra, una más, de que los tiempos de la Política han sucumbido.

Constatamos un día más, la certeza de que vivimos tiempos históricos. Los cambios se suceden a una velocidad que deja poco margen para la constatación de los hechos; y a estas alturas tan sólo uno parece evidente: “en alguno de los cruces nos hemos perdido, y estas políticas nos han embarrancado en una vía muerta que, hoy por hoy, no parece tener solución.”

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

DE CUANDO SÓLO LA VERGÜENZA PUEDE SUPERAR A LA INDIGNACIÓN.


Una vez más, nos vemos irremisiblemente empujados a esa situación en la que nuestra capacidad de sorpresa ve de nuevo superados sus límites. Unos límites que en este caso se ven no superados, sino más bien rebasados, porque el escaso sentido común que todavía soportaba este inaccesible entramado, a modo de inestable parihuela, ha saltado en definitiva por los aires, arrebatándonos con ello la última esperanza de que de todo esto, todavía, podría sacarse algo en limpio.

El arrebatamiento del que son objeto los distintos nacionalistas, nótese que en el caso que nos ocupa no se reduce el movimiento a sectores determinados; el número de personas asistentes a las manifestaciones del día 11 dejarían francamente en mal lugar semejante comentario; se ve exclusivamente superado por el latente ruido de sables al          que, como retornando de un mal sueño nos ha devuelto una rancia asociación de militares reservistas españoles.
El Ministro de GUINDOS, no satisfecho con el amago de enganchada que protagonizó este mismo fin de semana con el Sr MONTORO, se dedica ahora a calentar más el ambiente en Bruselas, dirigiendo su veneno, y su flamantemente recién estrenada incompetencia en esa misma ciudad, acusando de sus rabietas y deslices al Comisario Europeo ALMUNIA. Se ve que confunde el objetivo. Los que este mismo fin de semana nos han dado el tirón de orejas en Europa, por la manifiesta birria que constituye el Borrador de Presupuestos que para el resto de mortales será de obligado conocimiento este mismo jueves, han sido los miembros del Honorable Grupo de la Triple “A”. A saber, Alemania, Holanda y Finlandia.
Indagando en las causa, aunque todo hay que decirlo, sin ser demasiado incisivos, podemos encontrarnos como determinantes válidos hechos como que España ha perdido definitivamente su condición de Socio con derecho a Percepción de Fondos Comunitarios. Vamos, que lo de vivir a la sombra de los Fondos Europeos, circunstancia que todavía disfrutaban tres Comunidades Autónomas españolas, definitivamente se acabó.

Destilando, ahora sí, un poquito más de mala leche, podemos instar que la frustración que comparten, aunque no de manera equivalente, MONTORO Y de GUINDOS, puede tener uno de sus puntos de contacto precisamente en  la constatación de que, semejante hecho, termina por echar por tierra, cualquiera mera posibilidad, por extemporal que ésta sea, de cumplir no ya con las previsiones de Déficit Público que la misma Europa nos exige, sino que abiertamente sabemos ya que ni tan siquiera las que se aventuraban como más pesimistas, son ahora accesibles, ni tan siquiera en el mejor de los sueños.

Pero claro, de manera ahora ya si definitiva, sabemos que nada de todo lo enunciado es cierto. O al menos no lo es para el Sr. Presidente. El Señor Presidente, D. Mariano Rajoy, se marcha a EE.UU. nada menos que a la Asamblea de Naciones Unidas. Quiere un asiento en el Consejo de Seguridad. Aunque sea un asiento chiquitito, o como se dice en el argot, un asiento no permanente. ¿Les recuerda esto a tiempos pasados, cuando eran otros los líderes españoles criticados por hacer sus respectivos malabarismos para conseguir la que ellos pensaban era la mejor política exterior para España?
En este caso competimos con Turquía. Inclemencias del destino, el otro miembro fundador de la Alianza de las Civilizaciones. Sí, seguro que si hacen un poco de memoria incluso llegarán a recordar de qué es de lo que les estoy hablando. RAJOY lo ha hecho, y así ha tenido que meterse en lo más profundo de su ingente bolsillo, ese donde los verdaderos miembros de la Derecha Cavernaria guardan sus oprobios e improperios; los insultos y descalificaciones que hace 18 meses no ahorraba, ni al proyecto en sí mismo, ni a la figura política que lo apadrinaba, el extinto José Luís RODRÍGUEZ ZAPATERO.
Por eso hoy, ha sido especialmente gratificante comprobar el ejercicio de embuste profesional al que muchas veces los malos políticos reducen el por otro lado bello y emocionante ejercicio de la retórica, para a cambio ver al Sr. Presidente sumido en su función profesional, que no es sino en lo que se convierte la función presidencial cuando te ves obligado a defender algo en  lo que no crees. Desde esa tesitura, el Sr. RAJOY no ha dudado un instante en subirse a la tribuna, y exhortar a los escasos dirigentes que había en el Salón de Plenos de la Asamblea de Naciones Unidas; dispuestos en cualquier caso a escuchar una perorata carente del menor de los sentidos, por carecer de un mero atisbo de convicción. Pero en cualquier caso, ahí va la píldora, ha logrado terminar su discurso sin pronunciar ni tan siquiera una vez, Alianza de Civilizaciones.

Aunque para habilidad, no sabemos si innata, la de su excelsa Vicepresidenta. Despeinada, y un tanto ojerosa eso sí, la Sra. SÁENZ DE SANTAMARÍA, soportaba con honor las preguntas que desde el tono de la fruición le iba desgranando la directora del matinal de la SER. Todo iba bien hasta que se llegó a la siempre espinosa cuestión de las pensiones. Ahí la Sra. Vicepresidenta…se nos atragantó. Hay quien dice incluso que dudó. Dicen aquéllos que la conocen, que SÁENZ DE SANTAMARÍA no es propensa al ejercicio dubitativo. En fin, otros en el Partido Popular eran propensos a ejercicios más íntimos, tales como hablar catalán en la intimidad. ¿Encontrará momento y lugar lo suficientemente acorde el Sr. AZNAR para traducirle a la Sra. SÁNCHEZ CAAMACHO la corrección de los discursos que han de verse motivados en el Parlament, una vez que la otra Derecha, la que representa a la Burguesía Catalana de CIU, no es que haya sacado los pies del tiesto, es que directamente se ha desmadrado.
Pero para desmadres, desmadres, los protagonizados por el Sr. RAJOY, en sus devaneos para con los fundamentos básicos de aquello que determina hoy por hoy los fundamentos de la Política, sí, con mayúsculas.
Aún aceptando el intencionado silogismo según el cual, hoy por hoy el ejercicio político no está sino subordinado a los presagios cuando no a las consideraciones de las estimaciones económicas, hemos de aceptar lo cuando menos contradictorio de las medidas tomadas al respecto por el Sr. Presidente. Si cabe alguna duda, los trasiegos y carreras, amenazas y desmanes, de las que es objeto su siempre crítico y a pesar de todo leal MINISTRO DE ECONOMÍA, Sr. De GUINDOS, en Europa; acaban por materializar semejantes tesituras hasta el punto de que, como nos dicen algunas lenguas, incluso su salud (física se sobrentiende), se ve afectada. Así, en uno de los últimos devaneos, el sostenido en Chipre, en Sr. Ministro ya había poco menos que comprometido la integridad de su palabra en pos de pedir el Rescate, cuando una llamada desde Moncloa le obliga, otra vez, a posponerlo. La causa, la comprensión del grado de necedad que esconde, le lleva a sufrir arcadas. El Sr. Presidente le insta a esperar, argumentando que la bajada de la Prima de Riesgo, y el aparente repunte de los mercados, parecen indicar la llegada del tan esperado repunte fruto sin duda de la llegada de las mejoras objeto, claro está, del ambicioso programa de medidas emprendido por el Gobierno. Acudamos de nuevo a la memoria, si no a la osadía ¿se tratará de los “brotes verdes” del Partido Popular?

Estos y no otros, Sr RAJOY, son los comportamientos que llevan a la zozobra a los medios con capacidad de opinar. Zozobra que al instante adopta la forma que le es más habitual, la de la desconfianza, para azotar con fuerza nuestra estabilidad, y dejarnos literalmente hechos unos zorros. Así resulta fácil que Merkel no dé crédito a lo sencillo que está resultando la puesta en práctica de su plan. Ése que a grandes rasgos tiene como objetivo convertir a España en el polígono industrial de Europa, con sueldos de 630 Euros, y la certeza de que literalmente se trabaja para comer. Y que nadie se espante, o dude de que el Gobierno no es conocedor de tal hecho. Como prueba, la perla Werth. Una reforma educativa que pone en bandeja las disposiciones laborales que semejante modelo considera imprescindibles. La prueba definitiva, inmersa, de pasada, en las declaraciones de la Sra. Vicepresidenta el pasado lunes. “Es necesario hacer una Formación Profesional más atractiva. No podemos permitirnos que demasiados jóvenes finalicen sus Estudios Superiores para luego comprobar que la Sociedad no tiene sitio para ellos.” Señora SÁENZ DE SANTAMARÍA, la aceptación tranquila de tal hecho debería llevar aparejada su dimisión instantánea.

Pero claro, aquí no dimite nadie. Ni la Sra. Subdelegada de Gobierno en Madrid, de infausto recuerdo por su comportamiento de los dos últimos días, rozando el tono de tertuliano de Intereconomía. Ni mucho menos la Sra de COSPEDAL, por osar declarar en dependencias oficiales que los participantes en las movilizaciones del 25S podrían incurrir en actos comparables a los del Golpe de Estado del 23F. En las cifras por poco acierta, en el resto de consideraciones, creo sinceramente que ha pecado por el hecho de que la perspectiva de la infancia que usted gastaba el 23 de febrero de 1981, le ha jugado una mala pasada, al menos al calibrar.

Al menos en esa falacia no puede escudarse el Sr. FERNÁNDEZ DÍAZ. Sí, ya saben, el que desde el Congreso de los Diputados ordena cargas, mientras en Génova necesita que su Presidente de Partido le dote de cobertura ante los exabruptos de compañeros de partido, curiosamente hoy dimitidos. El Sr. MINISTRO DEL INTERIOR felicita hoy a las fuerzas de orden público por su magnífica actuación repeliendo la amenaza que, no lo olvidemos, las personas, alguna vez votantes, suponemos para los en otra ocasión clase política. Entiendo con ello que asume entonces como propias las declaraciones del Portavoz Válido del SINDICATO UNIFICADO DE POLICÍA, cuando éste hoy mismo, en declaraciones a TVE, reconocía explícitamente, a la vez que aplaudía, el hecho manifiestamente ilegal de que policías sin identificar procedieran oficialmente en las cargas represivas que la policía lanzó de manera repetida contra los manifestantes en Atocha, en Neptuno, en Espoz y Mina. Al menos en Génova no se corre, no hay prisa.

Éstas son, Sr. RAJOY, entre otras, las circunstancias que ayudan a disparar la prima de riesgo, a bajar la Bolsa, y a meternos, un día más, el miedo en el cuerpo. Éstas, y que jóvenes, y no tan jóvenes, ensangrentados, asustados, y lo que es peor, desesperados por la acción represiva y cavernaria de un Gobierno que se ampara ahora más que nunca en el resultado de las urnas, no sólo no les dé respuestas, sino que abiertamente cambie éstas por ensaladas de hostias. Y encima el Sr. MINISTRO DE JUSTICIA, que pasaba por aquí, nos convence de que es por nuestro bien.

Ya puede visitar la Sede de The Washington Post  su excelsa Majestad. Sus portadas, con fotos tomadas en el corazón de España, nos arrojan cada día a la periferia del mundo civilizado.

Y al cierre de la presente, sigue sin dimitir la Sra. Subdelegada del Gobierno en Madrid.
Si la manifestación estaba permitida, ¿Por qué el Sr. Ministro de Interior la califica de "Convocatoria manifiestamente ilegal"?

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

DE CUANDO LA PERVERSIÓN NOS LLEVA A CONVERTIR EN ESTAFA, INCLUSO EL ACTO DE LA DIMISIÓN.


Un día más, comienzo mi “relato” de lo que para mi ha supuesto la semana, confesándome. Por enésima vez, y sin duda no será la última, he de reconocerlo explícitamente. Me gusta la Política, y no por motivos ligados a la voluntad de sacrificio, ni mucho menos por hábitos ligados a aficiones masoquistas.

La Política es, o al menos así ocurre en los últimos años, fuente y referente de gran cantidad de conceptos todos ellos aparentemente inescrutables entre si,  los cuales, de manera muchas veces paradójica, acaban adquiriendo imagen de incipiente coherencia, una vez que el filtro conceptual del muchas veces mal llamado político, traza para ellos, siguiendo casi siempre protocolos sólo comprensibles para él mismo; la senda tras cuyo discurrir, todo parece, al menos en principio, gozar, si no de la certeza, sí de ciertos visos de credibilidad.

La Política es así Lengua, no en vano la Retórica y el Sofisma, como heredero aventajado de ésta última, logran, por medio de la temida y nunca suficientemente respetada Dialéctica, dotar de crédito cuando no de prestigio, a ideas e incluso a personas que de cualquier otro modo, siguiendo los corolarios del Primer estado Jesuita, “no son dignos vasallos ni competentes para recoger la inmundicias que el equino genera con objeto de su transitar.”
La Política es Imagen, sólo así se puede empezar a atisbar el influjo que llega a crear en una Sociedad en la que la imagen, como burdo sustituto de la comprensión, llena todos y cada uno de los rincones, incluidos por supuesto los más sagrados. Sólo así podemos comprender una época en la que creemos aquello que es visto.

Pero la Política es, protegiendo lo mejor hasta el final, convencidos de que en la esencia se halla inmersa la virtud, Magia. Sí, no es un despiste, no obedece a un trasiego conceptual. Tan sólo desde la perspectiva que ofrece la Magia, podemos entender que la Política nos permita aceptar como blanco, lo que a todas luces vemos como negro; dotar de legitimada lo que a todas luces es injusto; resucitar como vivos, a los que hace años supimos como cadáveres, y, lo que es peor, convertir en legados de virtud a los/las que siempre por sus actos, y por su condición, no fueron sino pedazos de carne con ojos, a los que sólo el ilusionismo manifestado por las Campañas y los focos; amparados eso sí en la buena voluntad de la gente, dotó de la credibilidad que procede de dar por hecho que tal cúmulo de cretinismo, incompetencia, y vana ignorancia, no podía por más que  obedecer a un plan perfectamente preconcebido.

Ni el mismísimo VALLE-INCLÁN podría sentirse decepcionado. Aunque, de igual manera, se hace imprescindible acudir a él, en su condición de creador de los esperpentos (estrictamente literarios en éste caso,) para tratar de hacernos una idea lo más aproximada posible, no ya tan sólo de lo que ocurre no sólo en la Comunidad de Madrid, sino en la mismísima España.

Cuando el pasado lunes Esperanza AGUIRRE abandonaba el despacho del Sr. RAJOY dejando tras de sí un portazo, no sólo metafórico, que tiene su parte literal en el ruido, el cual fue audible hasta para los más despistados peatones que deambulaban por la ya ampliamente transitada Calle Génova. Lo hacía presa de ese furor característico que preconiza a los que son, no lo olvidemos “Grandes de España”. Un furor que por otra parte, no debemos olvidar, iba dirigido tanto contra el Mariano RAJOY Presidente del Partido Popular, como contra el Mariano RAJOY Presidente del Gobierno.
A los pocos adláteres no que vieron, sino que intuyeron el simulacro de conversación, poco es lo que se les puede sacar. En un brindis de generosidad, revelan que el calificativo inútil, estuvo varias veces presente en su acepción de calificativo personal.

Por ello, haciendo un imprescindible ejercicio no de análisis política, sino de percepción lingüística, podemos decir, sin posibilidad de errar en exceso, que Dª. Esperanza AGUIRRE se ha preparado el terreno, para dar el paso natural hacia el espacio que le es propio, esto es, aquél en el que poder ejercer no ya sus ampliamente demostradas dotes de mando, sino más bien las otrora recordadas y envidiadas restituciones de los vínculos existentes entre el Sr. Feudal, y el Vasallo.

“Es la Sra. AGUIRRE un ejemplo demasiado polifacético como para pensar que vaya a abandonar, así sin más, la primera línea de la escena política española.” Son palabras vertidas en Cadena SER por el delfín, acólito, y a la sazón gran beneficiado con este esperpento; D. Ignacio DELGADO, a estas alturas flamante PRESIDENTE EN FUNCIONES DE LA COMUNIDAD DE MADRID.
Lejos de entrar en consideraciones plañideras del orden de que en MADRID, tanto la COMUNIDAD, COMO EL AYUNTAMIENTO están a estas alturas regentados por sendos número dos, sí, traducido para los malos y lentos, gobernados por personas que en principio no han ganado unas elecciones, al menos no como se entiende en España; no podrán negarme que la manera que tiene de hacer las cosas la “Nueva Derecha”, obedece cuando menos a “criterios propios”.

Pero sin desviarnos excesivamente del tema, ¿constituye tamaña acción el catalizador definitivo que vendrá a cubrir en España la otrosí imperiosa necesidad que han manifestado todos los países que comparten el dudoso honor de estar intervenidos, de ver resurgir en su panorama electoral la figura de la Derecha Cavernaria, reaccionaria, caduca y siempre vetusta?

Muchas son las jornadas que llevamos aduciendo la terrible certeza de que, algo así, más pronto que tarde, había de ocurrir. Muchas igualmente, aunque menos, son las que llevamos insistiendo en la certeza de que algo se mueve. La Derecha, en su más puro proceder, no puede estarse quieta nunca, y menos ahora, en este momento en el que la lectura de los tiempos parece indicar que la Izquierda, presenta al combate su flanco más débil, el que proporciona no la debilidad de las ideas, ahora más presentes que nunca, sino la debilidad de un Capital Humano cada vez más efímero, no por lo desagradecida que resulta la derrota, sino porque la mayoría no han sido capaces todavía de digerir victorias pasadas.

Y, de nuevo, la Derecha hecha sus cuentas, y de nuevo le salen. Han de acudir, eso sí, a lo más selecto de Palacio. Encabeza MAYOR-OREJA una insigne comitiva en la que destaca lo más florido de FAES. El mismísimo AZNAR se hubiera sentido realizado, tal vez por ello el séquito está compuesto por algunos de los que ya fueron Ministros con él. La verdad es que suena maravilloso, de no ser porque resulta repulsivo.

Dice el aforismo que la virtud no pasa por tener siempre razón, sino por sacar conclusiones valiosas, sobre todo de los errores. Por ello, cuando semana tras semana nos planteamos abiertamente si las formas y consecuciones con las que se mueve el Sr. Presidente son propias de un incompetente, o tan sólo de un cretino moral; lo hacemos con la oculta esperanza de que, una semana más, el tiempo pase sin desvelarnos tamaña cuestión.

Sin embargo, esta semana hemos ido demasiado lejos.
En materia orgánica, el órdago de la Sra. AGUIRRE ha demostrado lo desguarnecido que en realidad está su flanco, al menos en materia de apoyos y delfines.
En materia ejecutiva, su apéndice natural en Cataluña, a saber el Sr. MAS, o lo que es lo mismo CIU, o lo que es peor la DERECHA BURGUESA CATALANA, le saca definitivamente los colores.

Y para colmo, el Rey tiene que escribir una carta, con la que contribuir no al mantenimiento del Orden Constitucional, sino con la que fomentar la sensación de miedo.

La verdad, no me sorprende que ante semejante chusma, D. Santiago CARRILLO haya preferido hacer lo último que presumiblemente le quedaba por hacer.

¡Lástima que otros hayan ya perdido su ocasión para hacer, de parecida manera, aquello para lo que en principio estaban llamados a hacer!


Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

DE LA ÓPERA BUFA A LA ZARZUELA, PASANDO POR LOS SAINETES. O DE CUANDO EL CONGRESO SE CONVIERTE EN UN “CORRAL DE COMEDIAS.”


Cuentan las malas lenguas, que cuando el Rey Felipe IV estableció un paraje del Palacio del Pardo como lugar destinados a la diversión mediante el baile, y la representación ordenada de breves piezas musicales; un lugar maravillosamente rodeado de zarzas, de ahí precisamente que a partir de ese momento semejantes piezas hayan pasado a denominarse zarzuelas; realmente no buscaba eso, sino más bien satisfacer otras demandas, al punto y seguramente un tanto más libidinosas, y sin duda más a coro con las pretensiones de un monarca con aspiraciones absolutistas.

Resulta, igualmente posible que en España, la función por la cual tendemos a volcarnos en un proyecto marcado con una determinada línea, para luego acabar alabando las bondades de otro, cuyas aspiraciones son totalmente distintas, si no abiertamente las contrarias, adquiere por otro lado patrón de primacía. Puede que en esto tenga algo que ver la aptitud con la que el español está primorosamente marcado, según la cual bien puede hoy dar su vida por el honor supuestamente mancillado de una dama, para mañana renunciar a su deber de servir a su patria una vez llamado a filas, en pos, no cabe duda, de salvarla.

Y es que así, y sólo así, confundiendo Ópera Bufa con Zarzuela, y Sainete con Género Chico es la única manera que se me ocurre no de comprender, sino de aceptar que en mi derredor no sólo ocurran, sino que además lo hagan investidas de patente de corso, ciertas cosas que, de cualquier otro modo constituirían flagrante delación de obligaciones.
Sin ánimo de ser didáctico, porque alguien se me puede ofender, el fenómeno de la Ópera Bufa es una manifestación artística que surge no como adaptación de la Ópera, sino como modificación expresa de la misma. Se trata no de un ejercicio de adaptación, es en realidad la creación de algo nuevo, totalmente independiente, de un fenómeno que lo único que busca es realmente traducir en sus oyentes todo género de situaciones abiertamente cómicas, buscando la satisfacción del sentido del humor fácil, empleando para ello, como por otro lado es totalmente lógico no la Lengua Seria, como es el caso del Latín, sino la Lengua Romance, o Vehicular, en la que por otro lado se expresarían y entenderían los receptores del mensaje.

Por eso cuando el pasado lunes decidí ponerme frente al televisor para asistir a al exposición que supuestamente habría de llevar a cabo el señor Presidente del Gobierno, quedé francamente desilusionado. No se trataba ya de que, pasados unos pocos minutos se echara francamente de menos la entrada en acción de una buena orquesta, cuyas melodías, surgidas del foso que parecía rodear la fortaleza en la que aparentemente se encontraba ubicados los cinco genios que habían sido elegidos para representar a todo el género periodístico español, un género de todas, todas, llamado a extinguir; sepultaran la tan dramática ejemplificación de vacío y silencio lógico del que en todo momento hizo gala la supuesta exposición. Lo verdaderamente trágico del hecho, es que pasadas más de 48 horas, yo sigo sin ser capaz de identificar sin género de dudas al bufón de la gracia.

Así, mientras el silencio se acercaba de manera peligrosa al patetismo una vez que la ironía gallega era insuficiente no ya para tapar los lapsus, sino para ocultar los vacíos, ya fueran éstos de Programa, o de Concepto, los mismos hubieron de ser sustituidos poco a poco por el ejercicio maniqueo destinado a obviar cuestiones particularmente importantes, tales como el rescate, los recortes, los peligros derivados del resultado de las elecciones en los Territorios Históricos, o los planteamientos con los que habrá de moverse a partir de ahora una vez los renovados vientos nacionalistas hayan prendido convenientemente en la yesca que algunos llevan años desecando.
Pero no, mejor que todo esto, resulta acusar de poco patriotas a todos aquellos que nos dedicamos a revestir la supuesta realidad con un lamentable barniz apocalíptico, incapaces de reconocer una sola de las bondades de lo conseguido por nuestro Presidente.
De igual, o al menos de parecida manera, no son momentos para andar de jarana. Se trata más bien de entender que son estos momentos en los que se exige a todo el mundo arrimar el hombro.
Vamos, que si lo he entendido bien, hemos pasado del conocido y recordado el que se  mueva no sale en la foto, a un lamentable, por lo esperpéntico y poco elaborado todo el que no apruebe las acciones que estamos llevando a cabo, acudirá al juicio con la Historia revestido con la vitola de poco patriota.

Es aquí, y ahora, cuando una vez más me dirijo a usted desde el Territorio Histórico por excelencia, no se asuste, me refiero a Castilla, para someter a su excelsa consideración, algunos aspectos cuya naturaleza me tienen, he de manifestarlo, abiertamente perplejo.
Así, yo me pregunto, dónde encaja, en su estado de las cosas, la flagrante pérdida de soberanía que sin duda converge en torno a las igualmente inefables condiciones que pululan alrededor del cada vez más evidente rescate, en el que ya, sin lugar alguno que dejarle a la duda, refuerza nuestros últimamente lastimosos pasos. ¿O es que verdaderamente piensa que la picada en la que se ha metido nuestra Prima de Riesgo se debe ciertamente a la buena acogida por parte de los Mercados de sus otrosí patéticas Reformas Estructurales?
Sr. Presidente. Aparte de bajar indirectamente las Pensiones con la acción del repago sanitario, hipotecar el futuro de cuando menos un par de generaciones al resacar de la Partida destinada a Educación, y poner en danza a la ONU en tanto que sus medidas de Sanidad restrictivas para con la población inmigrantes, bien pueden ser contraria a los Derechos Humanos, a usted le ha quedado tiempo para agitar las aguas del otrora tranquilo espacio destinados a los nacionalismos en este caso para nada traumatizados.

Lo cierto es, Sr. Presidente, que a estas alturas he de confesarle me tiene un tanto despistado. Sin duda, entre sus libros de cabecera, en el estrecho espacio equidistante entre la Biblia, y la Constitución, me atrevo a pensar que usted tiene la Biografía de Felipe II. Me refiero no a la de Manuel FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, demasiado amable a mi humilde entender, sino a la del inglés. Sin perdernos, le reto a que no obstante en cualquiera de las dos, me encuentre la pista que nos ponga en camino del pasaje en el que un incauto como yo pueda identificar como acto patrio el regalo, el insulto más bien que trae aparejada la cesión de soberanía que sin duda el rescate trae aparejado. ¿Qué lección de patriotismo me he perdido, la de MENÉNDEZ PIDAL, o la de  MARÍAS.

Sr. Presidente, aún a riesgo de ser catalogado abiertamente como mal español, me gustaría que usted me explicara, porque a estas alturas es el único que puede hacerlo, qué se siente cuando se es el responsable último del desmembramiento de España. Porque no lo dude, a pesar de que ustedes llegaron tarde a la declaración de Alto el Fuego de ETA, y ahora se debaten entre el ridículo que produce el no ser capaces de cumplir las leyes que ustedes mismos firmaron, tal y como el Sr. MAYOR OREJA se encarga de demostrar, y el propio de ver al Sr. BASAGOIYI, llorando por las esquinas, a modo de plañidera demasiado vieja para acompañar los óbitos de postín, reclamando su supuesta parte de aquel miserable pastel, la verdad no es otra, una vez más, que la que procede de comprobar que ustedes se han pasado, una vez más, de frenada.

Pero en este caso, una azotaina no va a ser suficiente. Una vez que el PNV sea rebasado por la derecha y por la izquierda, y ustedes sean testigos de excepción del proceso por el cual aquello que no se logró en más de 30 años con las armas, va a ser servido en bandeja por ustedes a la por otro lado innombrable BILDU, será entonces, sin tiempo para reaccionar, cuando en la primavera del año que viene, ustedes asistirán de nuevo al proceso por el que la derecha burguesa catalana, es decir CIU, se vea desplazada por esas hasta ahora latentes células del nacionalismo. Unas células a las que usted, con sus inaceptables políticas ha despertado, haciendo buena a la Mitología Griega que nos enseña que el Krakem no ha de ser despertado, aunque nos tiente el pensar que podemos dominarlo.

Y mientras, Ana PASTOR, a CNN. ¿Contestará Sr, Presidente de mejor humor si la pregunta viene en inglés?
Memorable el momento “Anzar “ y aquél “estamos trabajando en ello.”

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DEL CAMINO HACIA EL NUEVO “MUNDO”. DEL DERECHO DE RETRACTO, Y DE LA NUEVA “ESPERANZA”.


Un tres de agosto, de 1492, un desconocido, todavía hoy, Cristóbal Colón, se embarcaba en una a todas luces delirante expedición, rumbo en cualquier caso, a lo desconocido. Sin entrar en demasiados considerandos, podríamos decir que aquélla no fue sino la primera y última vez en la que algo descabellado ha tenido buen fin para España. Es curioso que, para ser justo, hayamos de dejar constancia de que el mencionado Almirante de la Mar Oceana, no fuera, como premisa necesaria e imprescindible, español.

Antes de fomentar en exceso las críticas, pero lejos de considerar el terrible sufrimiento que podría causarme el no ser digo de las mismas un día más, vaya por delante que la anterior no es, porque no pretende serlo, una oda al antipatriotismo. Simplemente, como ocurre con demasiada frecuencia, si sustituimos las fuentes patrias, por aquellas de las que mana la tersa fluidez de lo que tiene en la Historia su procedencia, nos daremos cuenta de las dificultades que siempre ha presentado este país, no ya para definirse, sino tan siquiera para identificarse.

Sin ir más lejos, permitiéndonos el lujo mordaz de poner de manifiesto no ya la nacionalidad de COLÓN, sino simplemente su condición de no español, será que consigamos, citando una vez más a Julián MARÍAS, prescribir alguna medicación, estudiando primero los síntomas. Así:  “un español bien puede tener dificultades para identificarse con otro que le es coetáneo, si bien no presentará dificultad alguna a la hora de hacer suyos los actos de otro español que bien puede haberle precedido en el tiempo en doscientos, si no en más, años.”

Llegados hasta aquí, seguro que muchos consideran ya imprescindible  comenzar a desgranar la tesis central.

En un país normal, poblado por personas normales, que se desempeñan en un tiempo normal, es preceptivo y comparable que la evolución es, de manera imprescindible, uno de los recursos más útiles de los que el todavía ser humano dispone a la hora de redefinir sus criterios de adjudicación atinentes a cualquiera de los campos que le son útiles, a la par que imprescindibles.
Este proceso, fundamentado en la percepción, en la medida en que la provisión de métodos novedosos necesita de reposar en la certeza de que la observación de sus consecuencias positivas en los demás, nos lleva a adoptarlos como propios en pos de copiar esos mismos resultados positivos; produce en cualquier ciudadano normal, miembro por ello de cualquier sociedad normal, un resultado denominado catarsis. Para no ser reduccionistas, impidiendo la tentación de que se considere  lo que de manera un tanto superficial podría identificarse como el proceso de asumir criterios en principio externos los cuales, en base a la observación del beneficio causado en terceros, nos lleva a considerar como positiva su adopción de cara a repetir en nosotros esos mismos resultados positivos.

Sin embargo en España, observamos con creciente estupor, que la catarsis es del todo imposible. Concretamente no porque no seamos capaces de identificar en los demás las mejoras procedentes de un cambio, sino que las causas han de ser buscado en la perversión conceptual que nos lleva a tergiversar ésta hasta el punto de degenerarla en involución, o dicho a grandes rasgos, la certeza conceptual de que sólo en el pasado, hallaremos la solución a nuestros problemas.

Y es que, en mi corto entender, sólo así podemos entender la escenificación en la que se encuentra inmersa la Derecha de este país, una escenificación que podría no ya llevarse por delante al propio Partido Popular, incluyendo claro está a su líder; sino que más bien amenaza con resucitar los viejos fantasmas de su origen, en lo más profundo de la caverna, azuzando su presencia con la manipulación visceral de la que pueden ser muchos, incluyendo algunos rancios, entre los que sin duda se encuentran exministros, del rancio y caduco gobierno AZNAR.

Sin embargo, desgraciadamente, y tal vez poniendo de manifiesto la terrible certeza de que los acontecimientos se desarrollan a nuestro alrededor con tal velocidad implícita que nos resulta imposible calcular con mínima precisión sus verdaderas repercusiones no ya a corto plazo, sino en el instante infinitesimal previo al presente; es que no necesitamos acudir a la mencionada Historia para hacernos tan siquiera una vaga idea de la realidad que nos rodea, o que incluso nos espera a corto plazo. Un realidad que, verdaderamente es tan cierta por previsible, como la propia certeza del presente.

Sólo desde semejante perspectiva, podemos llegar a ubicar en su justa medida, la clara y terrible amenaza que se vislumbra como corolario de la última Ejecutiva Nacional celebrada por el Partido Popular esta semana.
En la mencionada reunión, el presente ha estado más que presente, catalizado eso sí mediante la arrogancia de apariencia de la que le reviste la actualidad. Así, tras un velo de sutilezas, disimulos y desamparos, el presente, el siempre odioso presente (que a un periodista la destruye la exclusiva de su vida, a la par que a un político le hunde sin conmiseración en los arrabales del desconsuelo), se confabula para nosotros, una vez más, encolerizado para cambiar la Historia, desde la propia Historia.

¿Dónde radica el nexo común que nos permite conectar presente con Historia? Pues precisamente en la Realidad, esa misma realidad que se ha manifestado esta semana ante el Sr. RAJOY como el verdadero celoso catalizador de sus miserias no ya como político, sino como Presidente del Gobierno.
Yo no quería hacer muchas de las cosas que por otro lado me veo obligado a hacer, sin duda es por culpa de La Realidad. Clamaba hace algunas pocas horas, en el arranque del Nuevo Curso Político, en Galicia, como por otro lado no podía ser de otra manera.

Como poco tiempo es el que ha necesitado el Sr. Pedro J. RAMÍREZ, para desenterrar, por enésima vez eso sí, el tomahawk en contra del ahora ya sí, y ahí reside la única diferencia entre la actual y las múltiples manifestaciones, y posteriores rectificaciones del mencionado Director de EL MUNDO, en lo atinente a su relación de amor odio con el Sr. RAJOY, Relación que alcanzó su cúspide en aquella Editorial del 8 de noviembre de 2088, cuando RAMÍREZ se dirigía a RAJOY como el ganador del Premio a mayor tonto contemporáneo.
Como en aquella ocasión, el prestigioso editorialista, y a la par director de medio de prensa escrita, acudió a la precursora de cavernas, otrosí la casa de los obispos, o sea la COPE, a maldecir en la Lengua en la que está escrita la mayoría de La Biblia, esto es, en Arameo Clásico.

En definitiva, nos encaminamos hacia un nuevo “EL MUNDO”.

Sin embargo, y de nuevo vaya por delante que sin despreciar a nadie, me preocupan más las deliberaciones sibilinas de otras, tales por ejemplo como la Sra. Esperanza AGUIRRE. ¿Qué pasaba por su rubia cabeza a la hora de alinearse con un cadáver político tal como el Sr. MAYOR OREJA? Sin duda me atrevo a afirmar que acompañarlo en sus designios desde luego, no.
¿Estamos entonces ante la primera escisión fuerte del Partido Popular desde su Congreso de 2008? ¿O se trata más bien del triunfo de esos que predicaban hace poco, y ahora promueven activamente la necesidad de un cambio de Líder?

Sin embargo, la dimensión del previsible cisma supera tales connotaciones. Es el nacimiento, o renacimiento, de una nueva Derecha, abiertamente cavernaria. Esa Derecha, reaccionaria, que hará del cumplimiento de los preceptos nacional-catolicistas su ley motiv, recuperando, sin género de duda alguno, los espacios y los tiempos propios de aquellas épocas, por algunos envidiados, tanto como por otros muchos denostados.

Acudiendo de nuevo a la Historia, no hay que alejarse excesivamente en el tiempo, basta ir hasta el primer tercio del pasado siglo XXI, para comprender lo fácil que prenden, en épocas de crisis, las ideas, viscerales.
Lógicamente, la comparación no trata de pasar de ahí. Así, no está entre mis objetivos el de hacer de futurólogo, ni tampoco, el de revestir de enigmáticos mis razonamientos. Simplemente digo, que Grecia, Italia, y a su manera, incluso Portugal, ya tienen sus propias manifestaciones radicales.

Una vez más, en España, incluso para eso somos diferentes. Así, en España no sólo no tenemos debidamente prohibidas ni a esas hordas, ni, por supuesto, sus manifestaciones y efectos. Así, ni tan siquiera es necesario indagar en exceso una vez comenzada su búsqueda. Como no puede ser de otra manera, en lo que constituye uno de los mayores problemas a la hora de considerar las circunstancias de un sistema binario no sólo a la hora de votar, sino sobre todo a la hora de pensar, basta con promover un viaje al subsuelo de la estructura predominante en el poder, para vértelas de frente con los que componen lo más granado de la teoría de pensamiento, en este caso proclive, de manera nada disimulada, al Partido Popular. Basta por ejemplo para convencerse de ello con leer en las redes sociales las declaraciones de algunos de sus lideres, en las cuales, emulando a sus mayores, se esfuerzan por dotar de argumentación principios que de cualquier otra manera, y en cualquier otro momento que no fuera éste, denotado por la crisis, no constituiría sino un ANACRONISMO EXTEMPÓREO.

A pesar de ello, su fuerza constituye de manera cuantitativa el 22% de la masa electoral del Partido Popular, y sigue creciendo.

La pregunta es clara, ¿Constituyen algún tipo de amenaza? Y, de ser así ¿Cuándo esperan darse por aludidos?


Luis Jonás VEGAS VELASCO.