jueves, 20 de enero de 2011

DE LOS TIEMPOS Y DE LOS PLAZOS

He de confesaros, que hasta el día de hoy me sentía realmente preocupado. Verdaderamente, mi forma de entender las cosas, o más concretamente lo que a mí me parecía una manera incomprensible de entender la realidad por parte de los demás, me llevaba a la extraña convicción de que sólo yo estaba ya inmerso en los cálidos cuando no calenturientos efluvios de las Campañas Electorales. Sin embargo, han tenido que ser las declaraciones de D. Mariano Rajoy, y de Dª. María Dolores de Cospedal las que, como flujo tranquilizador, han devuelto a mi eidos la calma que siempre le es presente, y que tan raramente le abandona. Ya estamos todos en Campaña. O al menos eso es lo que se desprende de declaraciones como aquellas a las que me refiero según las cuales por un lado D. Mariano ha dicho que ellos no apoyaron con sus votos la Ley Antitabaco. Y luego, a la sazón que no a la zaga, Dª María Dolores le corea aquello de que "los planteamientos autonómicos no son viables en un país como España, en un momento como este. Vamos, que sólo tres son los escenarios que se me presentan:
  • O estamos ante un grave caso de amnesia.
  • Piensan que una vez más nos hemos vuelto todos tontos.
  • O definitiva y claramente estamos todos en Campaña.
Y claro, una campaña que se antoja larga y dura, pero sobre todo incómoda porque, sólo así se entiende el eslogan del Congreso que el Partido Popular se dispone a celebrar esta semana en Sevilla. "Puedes confiar en nosotros." En torno a esa idea versará toda la temática con la que, a partir de ahora, piensan adoctrinar a los suyos, a la par que castigarnos la cabeza a todos los demás. Y entonces digo yo:

  • ¿De verdad van a desvelar tan pronto la metodología que van a seguir para "salvar la patria.?"
  • ¿No será en definitiva la convicción de que a río revuelto...
Convencido como estoy de mi supina ignorancia, hoy he retomado esa para mí recién inaugurada costumbre de escuchar las tertulias de "barra de bar". Así, convencido como estoy de que este es un terreno que por inesperado promete, hoy he escuchado como un conciudadano le explicaba a otro que él "entiende perfectamente que el PP se niegue a desvelar al PSOE la forma de arreglar este desastre ya que, sólo así se podrá asegurar del todo la derrota de la izquierda en las próximas citas electorales."
Conforme a esto, nada que esperar entonces de una política de pactos versada en la búsqueda del bién común, así que nada de hablar de un "Gobierno de Concentración."

Llegados a estos extremos, solo una cosa que refutar, y totalmente de mi cosecha. ¿Qué les va a contar ese señor, así como los que piden el voto para él, a los 10, 100 o 1000 personas que mañana pasen a engrosar las listas del INEM.? Sólo otra cosa que objetar, es probable que la apuesta por la "Política del Solar." sea en realidad arriesgada incluso para ellos, y que cuando lleguen a repartirse los despojos, ni tan siquiera a ellos les sean suficientes.

Y enmedioo de todo esto lo de Murcia. Ya ha llegado, la tensión americana ha "cruzado el charco". Todavía no disparamos a nuestros políticos, ni les pegamos con recreaciones de lo que a la española habría de ser la Giralda de Sevilla. Les golpeamos con "puños americanos", evidenciando con ello la vergüenza en la que acaba degenerando la frustración.
Sin embargo nuestro agredido tampoco está del todo afortunado cuando, no contento con el corto espacio de tiempo durante el que va a ser protagonista, decide acusar a uno de los "habituales" de las redadas policiales. Tal vez tras llamar a su tío para pedir consejo, decide "reconocer" en una foto a uno de sus agresores. Al día siguiente, no es capaz de reafirmarse en la rueda de reconocimiento. Como resultado el acusado está hoy en la calle, con una historia que contar a cualquiera que desee oirle. Tal vez elementos sensacionalistas como el Diario "El Mundo" deberían hacerlo, a la par que ayer ya lo hicieron sentenciando a este "angelito" con foto, nombre y dos apellidos, pasándose por "el forro de los coleccionables del dominical" algo que en España se llamaba "presunción de inocencia."

Sin embargo, la certificación definitiva de que estamos en campaña, la he recibido hoy. Leo con fruicción, la que proporciona el saber que escuchar al enemigo antes o después será alentador, la contraportada del ya mencionado diario. En la edición de ayer, el ínclito D. Raúl del Pozo se deslizaba con la píldora de que "lamenta que el término liberal se haya inventado en España, un país en el que sólo el caciquismo tiene cabida." Si he de serles sincero, creí de verdad que iba a tardar varios días en superarse.
Pues no, hoy, en un giro desmesurado, de esos propios solo de disléxicos, o de trapecistas (de la palabra) se permitía el lujo de montar toda una cabriola en la que, a partir del uso que del cahleco, noble prenda de vestir, hacía D. Enrique Tierno Galván; el sujeto se permitía una alegoría en base a la cual la presencia metafórica de Lenin hacía que un "izquierdoso" no pudiera hacer bien dos cosas: lucir con clase un chaleco, y hacer de la Ciencia terreno propicio.
En un arrebato de genialidad, apostilla que la ciencia no queda bien en la izquierda. Que sus fórmulas solo son legibles cuando va escrita en pancartas. ¿Las mismas pancartas que consiguieron derechos sobre los que ahora él y otros se regodean.? ¿Habla tal vez de esa Ciencia contra la que sólo se manifiesta la Creencia.? A lo mejor hay que empezar a enumerar quién y dónde se encuentran más a gusto. La Izquierda siempre se ha movido más cerca de los intelectuales, por el contrario, a nadie se le escapa la trilogía Derecha-Dogma-Fe que ha arrebatado surante años la Historia de este nuestro país. Tal vez vaya siendo hora de rescatar del "Baúl del Pozo" ciertos recuerdos.

Y aquí es donde hay que decirles de una vez a revotados como el que nos ocupa, que tan sólo puede haber una cosa "psicológicamente" más compleja que un político de derechas, uno que lo sea no de "motu propio", sino por "venir revolcado de la izquierda".
Sólo así se entienden soflamas como estas las cuales, cuando no están debidamente controladas, queman todo lo que les rodea, incluyendo caretas y máscaras, dejando con ello al descubierto las "vergüenzas de muchos", hecho este que, conocido por aquell0s que "sujetan la correa" les lleva a lanzarlos en vanguardia, en primera línea, como los catafractos de Perseo, los cuales, convencidos de su imbatibilidad, entrando pronto en batalla consiguen un doble objetivo, hacen el mayor daño posible en las líneas enemigas, a la par que en las propias no molestan.

Y cuando todas las caretas hallan sido pasto de las llamas, y no quede dónde esconderse, entonces será mejor que todos sepamos donde estamos, y las consecuencias que tiene el hecho de estar posicionado, a mí al menos no me cabe ninguna duda.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

domingo, 9 de enero de 2011

DE PREVISIONES, CAMBIOS Y ACIERTOS.


CUADRO DE EVOLUCIÓN DEL PIB ENTRE HOY Y EL AÑO 2050.




…O de cuando las apuestas particulares no nos permiten verdaderamente disfrutar de la satisfacción que provoca el ver como nuestros deseos son, aunque parezca mentira, satisfechos.

Esa disyuntiva moral, es la que sin duda ninguna afecta ahora a personalidades tan importantes, y seguramente dentro de poco tiempo verdadera y activamente influyentes, como el propio don Mariano Rajoy, a la hora de evaluar los acontecimientos que han acaecido en las últimas jornadas. Acontecimientos estos que si bien, menos espectaculares que los ocurridos en semanas recientes, o tal vez simplemente por el distinto tratamiento mediático que han sufrido, no hacen sino demostrarnos una vez más y de nuevo, que las realidades, sobre todo en Política, no son tales, sino hasta que se repiten un indeterminado número de veces, en cualquier caso siempre el suficiente, y en los lugares adecuados.

Así, y entrando de manera propiamente dicha en materia, la visita a nuestro país de esa figura política china de primer nivel que nos ha honrado con su presencia en los últimos días, ha provocado una rectificación estructural, cuando no un cambio absoluto, en la forma sobre todo empleada por los medios de prensa a la hora de tratar el que bien podríamos llamar “asunto chino”. Porque no se trata ya de que se hallan firmado acuerdos comerciales por un montante superior a los sesenta mil millones de euros; hecho este por otra parte no tan transcendental cuando se tiene en cuenta que casi el 90% de ese potencial va a parar a una sola empresa, para más seña productora de petróleo. El hecho verdaderamente importante viene después, casi al final de la visita cuando el mandatario chino desliza, casi sin querer, aquello de que “…en lo concerniente a la Emisión de Deuda Pública, no tengáis problema, estamos en condiciones de afirmar que podemos hacernos cargo de toda cuanta tengáis necesidad de emitir.”

Las consecuencias de semejante afirmación, aparentemente deslizada por error, al final de la visita, son rápidamente apreciables, y tiene desencadenantes a nivel tanto interior o nacional, como exterior e internacional.

A nivel interno, supone un revés incuestionable, y en toda la boca, a aquellos aficionados a gurús que, desde los foros habilitados a tal efecto por diversos medios, como bien puede ser Intereconomía, llevan un tiempo ya incontable para aquellos que todavía valoramos el silencio, dando pie y derecho de boato a la Derecha Cavernaria de la que tanto nos congratulamos en este espacio. En esencia, y por aquello de resumir, pone fin a todos los principios de “Caos, dudas y flagrante necesidad de Rescate”, en los que aparentemente se encontraba inmersa España. Debe tratarse una vez más, como ya pasó entonces con asuntos como aquellos que “promovían, ahora sí de manera ya inevitable, la destrucción de España.” Una vez más parece que se quedan solos.

A nivel externo, y en este caso tal y como están las cosas por ello la consideración más importante, se trata de la certificación de que las cosas en España, no se están haciendo tan mal, es más, si China, como gigante financiero e industrial viene a firmar acuerdos con consecuencias a largo plazo, bien podemos decir que se está actuando con el beneplácito de la mayoría cualificada.

Y llegados a este punto, bien podemos plantearnos la pregunta del millón. ¿Qué consecuencias reales tiene esto.?

Tal y como ya pusimos de manifiesto en su momento, el acuerdo Comercial y Financiero alcanzado entre China y Rusia, daba el primer paso verdaderamente definitivo en pos de poner fin a la hegemonía americana en el Mundo; todo esto cuando no supusiera definitivamente la firma eficaz del Certificado de Defunción del Sistema Capitalista tal y como lo conocíamos. Sin embargo, y atendiendo a los últimos datos, entre otros los de previsión de la Evolución del PIB de los países que consideramos industrializados y emergentes, bien podría estar tratándose de una refundación del Capitalismo a base de nuevos principios y nuevos actores, dentro de esa conocida pantomima a la qua ha de jugar el Capitalismo, en tanto que, haciendo gala a sus principios especuladores, esto es, lo de no ser capaz de crear nada; necesita reinventarse cada día creando periódicamente crisis y agujeros en los que caer para luego, tal y como ocurre en los melodrama de segunda, dejarse rescatar por un héroe, en este caso él mismo disfrazado.

Tal y como se puede observar, la evolución de la tendencia no ya de crecimiento, sino hablando simplemente de posición, no nos es nada halagüeña. En tanto que la fuente es extranjera, concretamente inglesa, no parece sospechosa de promover o estar promovida en intereses políticos nacionales. Sin embargo, lejos de que este hecho desvíe ni lo más mínimo la atención, hemos de estar muy pendientes de las dos situaciones primordiales que se crean, a saber, las repercusiones mundiales de carácter histórico que están por venir, y otras de carácter más domésticos, mucho más fáciles de calibrar.


A título internacional, parece evidente que ese nuevo “Capitalismo con Base Social” bajo el que bien podríamos catalogar el impresionante vuelco que China ha protagonizado en los últimos doce años, no sólo en el plano económico, sino sobre todo en el social (no en vano es digno de mención lograr un cambio de paradigma tan radical sin llegar a una guerra civil), experimenta una nueva vuelta de tuerca una vez que, da el salto a la acción internacional con un movimiento impresionante, cual es el de poco menos que comprarse un país, ya que, sin ser para nada extremista, los actuales datos, validados por la realidad, así como los de las previsiones, entre las que podemos englobar cuadros como el que acompañamos, bien podrían permitirnos afirmar las tendencias en las que se mueve el mundo, sin ánimo de caer en la elucubración chabacana.

Pero en cualquier caso, el hecho más sustancial, una vez más, se da en lo concerniente a los movimientos que todo esto va a provocar, y está ya provocando, en nuestro ya de por sí removido patio interior. La Derecha cavernaria, agitada por sus propios fantasmas, protagoniza episodios como el que nos ha regalado D. Francisco Álvarez Cascos. Episodios estos que no hacen sino poner de manifiesto la dicotomía en la que se mueven, al no tener claro por un lado como afecta a sus planes de destrucción del Solar la entrada de la ayuda china; a la par que por otro lado, los más reaccionarios, no terminan de poder creerse, o más bien de poder soportar el hecho de que sean “dineros comunistas” los que salven a este país.

Y digo yo, si les damos una oportunidad para que los guarden en sus bolsillos, les harán tantos ascos. Pero eso será objeto de otra diátriba.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

ENERO DE 2011.

sábado, 1 de enero de 2011

DE LAS OBLIGACIONES DEL NUEVO AÑO.

DE LA SALIDA DE LA CRISIS, LOS PEAJES QUE ESTAMOS DISPUESTOS, O NO, A PAGAR.

D. Mario VARGAS LLOSA, acaba de pronunciar su discurso de aceptación del Premio Nóbel de Literatura. Mucha gente se pregunta cada día cual es la diferencia que convierte a alguien en merecedor de algo tan distintivo, y esta pregunta alcanza si cabe más sentido cuando la hacemos en relación el Premio Nóbel de Literatura. La respuesta la ha dado D: Mario de una manera inconsciente, o tal vez muy consciente, en su discurso.

Para ser digno del Premio Nóbel de Literatura, hay que ser digno de muchas más cosas en la vida. Concretamente, ha venido a decir, que la Lectura, y su respuesta casi natural que es la Escritura, no son sino el único procedimiento natural de que el Hombre dispone para salvar ese hecho ineludible, cual es el paso del Tiempo, y con él la lacra que le es asociable, el envejecimiento. A pesar de ello, y sin que pueda desprenderse de mis palabras la posibilidad de querer enmendarle la plana a todo un Premio Nobel, la respuesta a todas las preguntas que hasta el momento aquí se han hecho, a saber la relativa a los merecimientos que te hacen digno de semejante consideración; y con ella todas las demás respuestas que se nos pueden ocurrir o plantear; creo que sólo una cosa puede tener hoy parangón tanto con lo dicho como con lo sugerido por D. Mario. Todos tenemos la responsabilidad de vivir, y no solo eso, hemos de hacerlo de manera consecuente con los tiempos que nos han tocado en suerte.

Vivimos, qué duda cabe, un presente complejo. Nadie dijo jamás que esto hubiera de ser fácil, es más, la Historia nos demuestra que las grandes gestas, y con ello la superación del Hombre sólo es realmente posible apelando a esa parte de nuestra condición que sólo se pone de manifiesto en este tipo de casos y situaciones. Decía El Rey Ricardo que había visto a nobles llorar como niños ante el primer atisbo de batalla, a la vez que vio a plebeyos defender con la última gota de su sangre a su caballo moribundo. Solo ocasiones como esta, que afortunada o desgraciadamente nos han tocado vivir, servirán para mostrar la pasta de la que estamos hechos, tanto a nivel individual, apelando a nuestra ética, como a nivel social, apelando en ese caso a nuestra moral. Uno y solo uno será en ese caso el elemento que actúe de denominador común, la moral, como medidor de las consecuencias que tenga la posible victoria, una vez esta juzgue el precio de las armas que estemos dispuestos a enarbolar en pos de la consecución de esa victoria, porque evidentemente el truco de esta batalla pasa por entender que realmente no podemos arriesgarnos a perderlo todo en la consecución de la victoria, ya que aunque resulte paradójico, esa “victoria” conllevaría inexorablemente nuestra derrota definitiva.

Dice un aforismo que, a base de ser repetida, la duda se convierte en certeza, y la mentira acaba por ser elevada al rango de realidad. Ese y no otro es el procedimiento que ha seguido la tan traída y llevada Crisis, para alzarse con el poder absoluto, una vez que se ha hecho con el control de todos y cada uno de los resortes de nuestra Realidad. Hoy por hoy nada escapa al control de la crisis, nada es correcto, o puede optar a la condición de actual, si no está relacionada de una u otra manera con la forma de afrontarla.

Sin embargo, puede que ese sea el verdadero mecanismo que la crisis, y no lo olvidemos aquellos que la han provocado, estén utilizando para destruirnos, consiguiendo distraer nuestra atención de aquellas cosas que, en estos momentos del desarrollo evolutivo humano, nos han tocado vivir. Hoy es siete de diciembre, por ello es curioso que precisamente hoy se homenajee a la Cultura, a la par que el siete de diciembre de 1941, la barbarie humana se mostraba en toda su virulencia, con el ataque japonés a las tropas de los estados unidos acantonadas en Hawai, más concretamente en Pearl Harbour.

Aquello, no cabe ninguna duda, era otra Crisis. Los procedimientos que se adoptaron igualmente constituyeron lo que en su momento se consideró la mejor solución. Algunos de los resultados de aquella batería de soluciones aún hoy son evidentes, desde el ascenso de los Estados Unidos de América en el Ranking de países importantes; hasta otras mucho más importantes y duraderas como puede ser el ascenso definitivo del Capitalismo como Sistema de Regulación de nuestro Modelo Social.

Así, con la perspectiva que da el tiempo, y con la calma que igualmente nos proporciona ese tiempo, podemos llegar fácilmente a la conclusión de que nuestra crisis ha devenido a partir de la caída de esos principios que es su momento supusieron la solución a la anterior crisis. Como tal, creo que el hecho debería ser lo suficientemente significativo.

He empezado mi razonamiento citando a un genio, por ello creo que debo finalizarla aproximadamente en la misma línea. Así, D. Miguel de Unamuno dejó dicho que ningús Estado tiene derecho a anteponer nada a la Verdad, ni tan siquiera la Paz. Veamos en qué medida nosotros, nuestros dirigentes, o incluso la propia crisis puede superar un juicio llevado a cabo con semejantes principios.

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

viernes, 10 de diciembre de 2010

DE LA GLORIA DE LAS ALTURAS, AL FANGO DE LAS CLOACAS, PASANDO POR LA VERGÜENZA EN EL CONGRESO.

LOS SOLARES DE LA POLÍTICA, CRÓNICA DE LA POLÍTICA DEL SOLAR.

Un cínico no es sino la persona que, pese a conocer el precio de todas las cosas, desconoce el valor de ni tan siquiera una.

Óscar Wilde.

En esencia, esta adquiere el significado de máxima, una vez la aplicamos a los criterios que, actualmente en los criterios de la política, se están utilizando como recurso no ya para explicar los planteamientos de Gobierno, sino más bien para intentar justificar los procedimientos de la oposición.


Pocas aspiraciones tiene un Estado, cuando tiene que defenderse de su oposición. Tan sólo por recordar brevemente, la función fundamental de la oposición pasa por controlar la acción del Gobierno en el desempeño de aquella función que le es propia, esto es, la de gobernar. Esto que parece algo vacuo, en un Estado como el español alcanza si cabe mayor importancia dado el inexorable carácter bipolar que en este caso marca de manera definitiva tanto nuestra forma de hacer política, como nuestra forma de entender la misma. Así, si la oposición, o en este caso el principal partido con funciones en la misma, descuida de manera voluntaria estas funciones, cambiándolas por deseos vanos de algo que es totalmente imposible, como es la intención de gobernar a cualquier precio; no sólo está incumpliendo gravemente sus obligaciones, sino que, y ahí redunda lo más grave, está dilapidando una de las garantías, en este caso sí indudablemente constitucionales que tiene todo ciudadano español, cual es la de dar por hecho que, al igual que el Partido que gobierna ha de hacerlo en pos del bien común de todos los gobernados, y no sólo de aquellos que le votaron; el Partido que ejerce las funciones de oposición, habrá de desarrollar estas funciones impulsado por los mismos intereses, siéndole exigible en todo momento la misma lealtad.


Sin embargo, en el hecho puntual que hoy traemos a colación, cual es la gestión de la crisis de los controladores aéreos, una vez más, y mentiríamos si dijésemos que nos sorprende; el Partido Popular se ha desmarcado nuevamente de esa lealtad que por otro lado repetimos le es no solo deseable, sino exigible. Sin entrar a valorar la forma que el Gobierno ha tenido de resolver la crisis, y en este caso sí haciendo especial hincapié en las tan especiales situaciones que se han desarrollado a continuación de la Declaración de Alarma, el Partido Popular ha jugado por enésima vez su ya clásica estrategia del doble juego. Así, una vez pasados los primeros minutos de agitación, en los que incluso ellos, fruto que duda cabe de la emoción, llegaron a aparentar que iban a apoyar al Gobierno. Sin embargo, superados los primeros minutos de ausencia de coordinación, a Dª Soraya S. en su papel específico de portavoz del PP, le faltó tiempo no ya sólo para desmentir esta primera impresión, sino que ahora ya sí se permitió el lujo de retomar la línea oficialista a la que nos tienen acostumbrados, y que en este caso pasaba por la amenaza más o menos velada.

Señores miembros de la oposición. Si bien es cierto que sólo el que toma decisiones se equivoca, no es menos cierto que la permanencia en la oposición juega malas pasadas. Una de las más conocidas en política es aquella por la cual si bien no es la acción de gobierno la que te desgasta ante tus votantes; es tu ceguera a la hora de entender aquello que incluso tus votantes piensan que es justo, a pesar de que pueda proceder de tu rival.

Y mientras la idea toma cuerpo, otra más antigua se manifiesta a la par cada vez con más fuerza. Hacia la Política del Solar, con paso firme y decidido. Esa parece ser ya definitivamente la máxima que impera en todas y cada una de las acciones de la oposición, ciega como está en sus pretensiones y objetivos, alcanzar si cabe a cualquier precio, los resortes del poder una vez que, el inexorable paso del tiempo está haciendo entender a algunos de sus más importantes miembros que, es ahora, o no será nunca, al menos para algunos de ellos.


Luis Jonás VEGAS VELASCO.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

QUIEBRA DEL CAPITALISMO. PRÓLOGO.

DE CUANDO AL FINAL, PARECE QUE TANTO TIEMPO NO HA SERVIDO EN REALIDAD PARA NADA


Una vez más, la realidad se empeña en poner de manifiesto aquello que no hace sino permitir nos cuestionemos el nivel de “verdadera realidad” con el que está dotado este nuestro mundo, aparentemente siempre tan controlado, y dependiente de tan pocas “variables indeterminadas”.


Atendiendo a estos planteamientos previos, y en caso de mostrarse aquiescentes con los mismos, hemos de acertar, por paralelismo conceptual, que el día a día no parece sino tener el único principio vital de convencernos, a cada minuto pasa, de que el tiempo que nos ha tocado vivir, no es sino un momento dramático en términos sociológicos ya que, no solo no somos competentes a la hora de entender la realidad, sino que, y eso es lo más penoso, tampoco lo somos a la hora de diseñar los principios conceptuales que nos permitan aceptar en su verdadera dimensión tanto los cambios, como la nueva realidad que de los mismos se deriva.


De esta manera, renovación estructural, nueva realidad y globalización, han superado a estas alturas cualquier tamiz que les confiriera condición de idea o de concepto, para pasar a ser causa de choque frontal diario entre la Realidad Dinámica y Cambiantes que nos ha tocado vivir, y ese mundo de aparente ensoñación en el que todavía hoy algunos se empeñan en ubicarse, y contra el que cada mañana ya los informativos matutinos se empeñan en enfrentarnos.


Y lo peor de todo no es eso realmente. El verdadero drama reside en el hecho de que la placidez con la que hemos afrontado los últimos años, llenos de autosatisfacción y milongas, a la par que carentes de cualquier capacidad de autocrítica a partir de la cual activar un proyecto con aparente capacidad de plan b, se ha visto completamente desahuciada de origen, en la medida en que somos del todo incompetentes a la hora no ya de generar soluciones, sino incluso llegado el momento de concebir que, de todas todas, tenemos un problema, y de los graves.


Y en medio de todo este ruido, aquellos que siempre lo provocaron, porque son los que siempre lo provocan todo, deciden que ha llegado el momento de poner en marcha una nueva revolución, una revolución sorda, que igual se nutre de religiosos fanáticos capaces de inmolarse en una Mezquita con un cinturón de explosivos; mientras que a cientos de kilómetros la misma voz, esta vez por teléfono ordena la compra de Deuda Pública de un País con fines de especulación.


La máquina se ha puesto en marcha definitivamente, no es la primera vez que lo hace; de hecho lo hace periódicamente. Sin embargo en esta ocasión cuando pare, el resultado final no va a ser constatable ni tan siquiera para ellos. ¿Quién será entonces el responsable de ponerle de nuevo el cascabel al gato.?


Luis Jonás VEGAS VELASCO.
NOVIEMBRE DE 2010.

jueves, 30 de septiembre de 2010

A PROPÓSITO DE LA HUELGA.


DE LA BELLEZA DE LA DIPLOMACIA, A LO SUTIL DE LA SINRAZÓN.

Esos son los sentimientos que atenazan con fuerza mi mente cuando observo como, el Ser Humano, una vez convencido de que ha de manifestar su diferencia respecto del resto de creaciones de la Naturaleza, se empeña en hacer de la sinrazón metódica, vestida de halo científico, la última y por ello a la sazón tal vez más excelsa de sus aportaciones al mundo.

Porque, qué otra posibilidad queda para comprender esto, para afrontar que, cuando parecía casi imposible emborronar aún más si cabe este bello ejercicio que en condiciones normales debería ser la política, pues no, todavía no se ha alcanzado el límite de la inmundicia. Todavía podemos superarnos.

“Todos a la Huelga”, gritan hoy sindicalistas desorientados, así como un sinfín de acólitos perfectamente orientados, o más concretamente orientados por la perspectiva que en este país tiene el “ansia de un carguito”.

Cierto es que hasta hoy, con la salvedad moral que proporcionan los artículos constitucionales 2 y 28; y una vez analizada convenientemente la Ley de Régimen Laboral de 1980, todos ellos preceptos legales de nuestro Estado, y que por ello no serán cuestionados por este que suscribe nunca, siempre me había resultado difícil explicar la existencia en España de unas estructuras como las sindicales que, si bien por lógica deberían estar siempre bien vistas en un país en el que la mayoría somos trabajadores, teniendo a la sazón sus arcas llenas en el mejor de los sentidos a partir de las aportaciones casi voluntarias de sus miembros, aquellos trabajadores a los que tan brillantemente guían en la infatigable lucha contra el opresor empresario; dan por el contrario una sensación de estructura demacrada deteriorada y decrépita que, tal y como he puesto de manifiesto, necesitan tener su existencia garantizada por Ley, a la vez que, y fruto sin duda de todo esto, necesitan subsanar sus inefables contabilidades con las aportaciones que, igualmente por Ley, llevan a cabo los mismos Gobiernos contra los que se manifiestan.

En una palabra, de locos, así que por favor, no intenten entenderlo.

Tal vez una vez más, en la Historia esté parte de la respuesta a este galimatías, en cualquier caso es tarde para intentar descifrarlo. Pero no por ello me resisto a una última reflexión ¿Si los sindicatos surgieron al hilo de la “Revolución Industrial”, qué sentido tiene su presencia en un país que todavía no ha vivido semejante hecho.?

Luis Jonás VEGAS VELASCO.

miércoles, 30 de junio de 2010

ESTATUTO CATALÁN: ¿UNA NACIÓN MÁS A COSTA DE UN PAÍS NUEVO?



En muchas ocasiones, nos preguntamos acerca de las consecuencias que el paso del tiempo tiene sobre las cosas. El devenir de las mismas, las repercusiones que sobre las mismas deberían aparecer, son a menudo objeto de cuestión, máxime en aquellos casos en los que parece lógico presuponer que el paso del tiempo debería de llevar implícito algún tipo de carácter "evolucionado", esto es, que al menos garantizase que las mismas cosas tendrían tratamiento distinto, motivando este cambio precisamente en esa supuesta "evolución."

Sin embargo, ejemplos como el que hoy traemos a colación, no hacen sino poner una vez más de manifiesto que, la realidad supera con mucho a la ficción. Así, asuntos de trascendencia fundamental, cuya interpretación será poco menos que imprescindible en el futuro, para comprender el pasado; son tratados por nuestros políticos con una frivolidad y una superficialidad que te deja verdaderamente pasmado. Una falta de responsabilidad que, de no ser por la importancia de los hechos de los que se trata, darían de verdad para establecer con absoluta claridad y contundencia la talla de los elementos que nos gobiernan.

Y como muestra un botón. A continuación reproduzco un artículo pasado. Les aseguro que tiene algunos años, sin embargo, lo poco que hemos "evolucionado" desde su publicación, le confiere un halo de autenticidad y actualidad que no hace sino someternos al preocupante hecho de observar lo poquito que hemos aprendido, en algunos campos...

¿Será este de verdad el fin de España tal y como la conocemos.? Esa no es sino la duda desde la que planteamos el presente, tras comprobar los efectos causados por la todavía no lo olvidemos propuesta de modificación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, en tanto en cuanto que todavía no se han diluido del todo los tambores de guerra que cada vez con más fuerza hacen resonar los dirigentes del P.P, bien sean éstos entonados por medios propios, por ejemplo a través de esa campaña que va a costar alrededor del ......


....medio millón de Euros, los cuales, no lo olvidemos, pagaremos entre todos; o a través de métodos menos directos, como puede ser dotando de carnaza, eso sí, en este caso una buena pieza, a la densa red de prestidigitadores orales y chambelanes de corte resentidos que se pasean aún hoy por determinados medios de comunicación arrastrando sus miserias en forma de inquina por no poder encajar que, esta vez sí, han perdido, a pesar de que sigan buscando “viejas batallas” desde las que resucitar o encumbrar a “los héroes” ¿de la nueva España?

Una vez superada, si es que en éste caso no es demasiado pedir la connotación política, nos encontramos con que, en base a la Constitución Española, que rige a todos los españoles y cuyos contenidos se materializan en los Estatutos Autonómicos, incluido el Catalán; y a la interpretación histórica, varios han de ser los elementos que entren en juego a la hora no ya de promulgar, sino que será suficiente con promover, una revolución Social y Política del calado de la que hoy nos ocupa. Estos elementos deben ser al menos motivación, contenidos y, por supuesto, objetivos.

En el caso de la motivación, indiscutible para cualquiera que analice el problema desde el prisma de la objetividad, y sin apasionamiento, es evidente que es lo que sobra. A nadie se le escapa que hay pocos lugares en el mundo, y por supuesto dentro del Territorio Nacional ninguno, en el que tan arraigado esté la conciencia de pertenencia exclusiva a la nacionalidad derivada de su territorialidad.

Sin embargo, y como hecho relevante y no por ello menos curioso, observamos como esta motivación, que se supone en la mayoría de los fenómenos sociales el mayor agente de aportación de beneficios, se convierte, en el caso del problema catalán, en su mayor lastre, ya que a la mayoría de españoles les molesta sobremanera que el ciudadano catalán se defina como tal. El motivo, a muchos de esos españoles les gustaría poder gritar con la misma fuerza con la que lo hace el catalán, su condición de españoles. Como resultado, de nuevo el quiero y no puedo que tantas veces ha perseguido al habitante de España a lo largo de la Historia, se repite.

Los objetivos, alimentados y consecuencia de esta motivación, aparecen por ende no menos claros. Lograr la Autonomía en el más amplio de los conceptos que este manido término conlleva. Liberarse, aunque suene lamentable, de la “asimilación española”, que para ellos supone el formar parte de una Nación con la que no se sienten identificados.

Y, por último, aunque a mi entender formando la parte fundamental del entramado, los contenidos. Nadie puede pensar que un fenómeno del calado del que nos ocupa se gesta en un día, o se argumenta desde la potencial cabezonería de un grupo de iluminados.

Para que un movimiento como el tratado tenga visos de fructificar, ha de llegar al pueblo, asentarse en todos los estratos sociales que lo conforman, dar a cada uno de ellos la parte que quieren recibir, o al menos permitirles escuchar lo que quieren oír, y finalmente ser capaces de tejer una estructura lo suficientemente tupida como para aguantar los envites de la Historia.

Porque en el caso Catalán se han logrado estos objetivos de manera tan evidente, por dos motivos fundamentales: Se han ganado al pueblo para que luche por ello, y tienen elementos Culturales e Históricos que argumentan sobradamente ésta lucha.

Respecto a la veracidad de la primera afirmación, parece evidente que el “movimiento catalanista”, por llamarlo así, tiene, a efectos de lucha social, mucho terreno ganado de partida ya que, tal y como la historia se empeña en demostrarnos continuamente, será aquél que disponga de la fuerza que aporta la clase social más numerosa, la productiva, el que se asegurará la salvaguarda de sus intereses ya que será esta clase social quien garantice la vuelta a la normalidad y la redefinición de las estructuras una vez reconstruido el orden.

En lo que concierne a lo segundo, y citando de memoria, son elementos tales como la tenencia de una Lengua propia, sustentada en un Literatura y en una Historia de la Literatura lo suficientemente reconocida, con autores de renombre que publiquen sólo en esa Lengua; unido todo ello a la existencia de rasgos diferenciadores respecto al grupo mayoritario, a la vez que identificadores del grupo minoritario, los que identifican la presencia de una Cultura. Por ello, parece de sentido común reconocer que Cataluña tiene una Cultura, en el amplio sentido que la palabra adquiere, propia respecto a la del resto de miembros de España.

Lejos de empujar hacia las repercusiones que para los catalanes, y potencialmente para el resto de españoles puede tener la aprobación del Estatuto Catalán, el objetivo del presente es advertir de las nefastas consecuencias, en este caso innegables que puede tener el hecho de “obcecarse de manera irresponsable en tratar de impedir a cualquier precio su aprobación.” Así, partidos de calado y de trascendencia “nacional”, deberían manifestar más cuidado y respeto hacia los ciudadanos de toda España a la hora de referir sus estrategias, algunas de ellas de marcado carácter revisionista y segregacionista, antes de emprender una loca carrera enarbolando el cartel del todo vale, empeñados en demostrar una ficticia unidad de España en la que ya sólo pueden creer los mismos que hace setenta años se empeñaron el “imponer su liberación”, aunque para ello tuvieran que pasar por las armas a los que cometieron el error de mirar a España con unos ojos diferentes que los suyos, incluido un Presidente de Generalitat.

Una vez más el problema no radica en la excesiva velocidad del tren del cambio motivado por algunos, sino en el excesivo lastre del inmovilismo que algunos se empeñan en arrastrar. Curioso resulta que alguno de éstos, intente argumentarlo desde la legitimidad de una Constitución en la que no creen, y que en el mejor de los casos consideran la “menos mala” de las soluciones a ese problema que tuvo a España, a la suya y a la de todos, cuarenta años atrapada en el barro del inmovilismo y el oprobio.

LUIS JONAS VEGAS
La Adrada, octubre de 2005